Un hombre armado irrumpió anoche en el Washington Hilton durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca e intercambió disparos con agentes del Servicio Secreto. El presidente Donald Trump y la primera dama Melania fueron evacuados del salón de baile en cuestión de segundos. No hay víctimas mortales.
El atacante ha sido identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, residente en Torrance, California. Ingeniero mecánico graduado del Instituto de Tecnología de California en 2017 y con un máster en ciencias de la computación obtenido el año pasado, trabajaba como profesor en una academia de refuerzo escolar donde llegó a ser nombrado empleado del mes. Su perfil no encaja con el de un atacante violento, según han declarado conocidos y vecinos a los medios estadounidenses.
Allen era huésped del hotel donde se celebraba el evento. Sobre las ocho y media de la noche del sábado, mientras Trump y Melania interactuaban con el mentalista Oz Pearlman en el escenario del salón principal ante unos 2.600 invitados, el hombre atravesó corriendo un control de seguridad en uno de los vestíbulos con una escopeta en la mano. Llevaba también una pistola y varios cuchillos.
Los agentes del Servicio Secreto lo persiguieron y se produjo un intercambio de disparos. Testigos presenciales, entre ellos el periodista Wolf Blitzer de CNN, que acababa de salir del baño de hombres en un piso superior, describieron el momento como aterrador. «Escuché estos disparos fuertes, muy fuertes, muy aterradores, justo cerca de mí. Vi a un hombre con un arma muy, muy seria», declaró Blitzer.
Dentro del salón de baile, los asistentes cenaban cuando un equipo de seguridad irrumpió y ordenó a todos tirarse al suelo. Periodistas vestidos de gala y esmoquin se agacharon junto a las mesas mientras el vino salpicaba los manteles blancos. Algunos gritaban que se apartaran, otros pedían que se agacharan. Se escucharon entre cinco y ocho disparos según los presentes.
El Servicio Secreto neutralizó a Allen antes de que pudiera llegar al salón donde estaba el presidente. El subdirector de la agencia, Matthew Quinn, calificó el episodio como el intento de un «cobarde» de provocar una «tragedia nacional» y aseguró que el responsable «subestimó las capacidades de protección del Servicio Secreto».
Trump fue trasladado de inmediato a la Casa Blanca junto a Melania. También fueron evacuados el vicepresidente J.D. Vance y varios secretarios del gabinete, entre ellos Marco Rubio (Estado), Pete Hegseth (Defensa) y Scott Bessent (Tesoro). Los cerca de 2.600 asistentes permanecieron encerrados en el salón de baile durante horas sin poder salir hasta que las autoridades aseguraron el edificio.
Era la primera vez que Trump asistía como presidente a la cena de corresponsales durante su segundo mandato. Había llegado al salón subterráneo del Washington Hilton al son de Hail to the Chief y había saludado a periodistas en el estrado. El evento, que reúne cada año a cientos de periodistas, celebridades y líderes políticos, estaba a punto de comenzar cuando se produjo el ataque.
En una rueda de prensa celebrada horas después en la Casa Blanca, Trump describió a Allen como un «lobo solitario» y un «loco». Descartó que el tiroteo tuviera relación con la guerra en Irán, aunque añadió «nunca se sabe». El presidente defendió la difusión de imágenes del detenido como un ejercicio de transparencia.
La fiscal federal Jeanine Pirro anunció que Allen ha sido acusado de dos cargos de uso de arma de fuego durante un crimen violento y un cargo de asalto a un oficial con arma peligrosa. Comparecerá ante el tribunal este lunes. Pirro no descartó que se presenten cargos adicionales conforme avance la investigación.
Las autoridades continúan sin conocer el motivo del ataque. Agentes del FBI se han desplegado en la residencia familiar de Allen en Torrance, donde han establecido un perímetro policial. Vecinos han descrito al padre del detenido como una persona amable y conversadora, y han expresado su sorpresa por lo ocurrido.
La alcaldesa de Washington, Muriel Bowser, y el jefe interino de la Policía Metropolitana, Jeffery Carroll, han confirmado que Allen actuó solo. Carroll ha señalado que la policía ha asegurado una habitación del hotel para determinar qué contiene.
El incidente ha reabierto el debate sobre los fallos de seguridad en eventos de máximo nivel. Allen logró introducir y ensamblar un arma en una zona no completamente asegurada del hotel, a pesar de que el presidente de Estados Unidos y su gabinete estaban en el edificio. Varios expertos en seguridad han cuestionado cómo fue posible que un huésped del hotel pudiera acceder a un área sensible portando armamento.
Trump ha anunciado que la cena será reprogramada y ha dicho que el evento «será más seguro». El presidente ha calificado el incidente como algo que «nos unificó».







