El tenis español vivió este jueves una de las imágenes más emotivas del Mutua Madrid Open 2026. Pablo Carreño Busta protagonizó una remontada ante el húngaro Márton Fucsovics para lograr su primera victoria en el cuadro principal de la Caja Mágica en una década. El asturiano se impuso por 4-6, 7-6 y 6-2 tras un partido vibrante en el que volvió a enseñar la garra que le convirtió, hace años, en top-10 mundial.
El triunfo supone un soplo de aire fresco para un tenista que ha atravesado un largo periplo de lesiones y operaciones. Carreño, que fue semifinalista de Grand Slam en Estados Unidos, afrontaba el Masters 1000 de la capital con el reto de pasar esa primera ronda que tantas veces se le había atragantado en los últimos años. Su resistencia física y mental en el segundo set, resuelto en un tie-break muy disputado, fue el punto de inflexión de la tarde.
La jornada, además, confirmó otro alegrón para el tenis nacional: la victoria de Rafa Jódar, uno de los nombres emergentes del tenis español, que se ha ganado un hueco en el gran escenario del Estadio Manolo Santana. Este viernes, el joven tenista comparecerá en pista central, donde también jugará el número uno del mundo, Jannik Sinner.
El italiano, campeón de los tres Masters 1000 disputados hasta ahora esta temporada —Indian Wells, Miami y Montecarlo—, llega a Madrid como gran favorito. Su condición de principal candidato se ve reforzada por dos ausencias de peso: la del serbio Novak Djokovic, que no disputará el torneo, y, sobre todo, la de Carlos Alcaraz. El murciano, actual número dos del mundo, anunció su baja por una lesión de muñeca sufrida en su debut en el Trofeo Conde de Godó de Barcelona, y se pierde la cita madrileña por segundo año consecutivo.
La ausencia de Alcaraz deja huérfano a un torneo que en los últimos años había encontrado en él a uno de sus mayores reclamos. El tenista de El Palmar se proclamó campeón en Madrid en 2022 y 2023 y había convertido la Caja Mágica en una de sus pistas favoritas. Su baja obliga a los aficionados a buscar nuevos referentes locales, un papel que podría encajar perfectamente en jugadores como Carreño, Jódar o Jaume Munar.
En el cuadro femenino, el WTA 1000 ha dejado también grandes sorpresas. La joven Kaitlin Quevedo firmó una victoria inesperada frente a una veterana Venus Williams, en un duelo que muchos verán como un relevo simbólico entre generaciones. En contraste, la española Paula Badosa se despidió en su debut, en un encuentro que generó sorpresa entre los seguidores, mientras Karolína Plíšková protagonizaba una notable remontada tras perder el primer set.
El torneo, que se disputa sobre tierra batida hasta el 3 de mayo, cobra cada jornada más intensidad. Representa la penúltima gran parada antes de Roland Garros, y los tenistas aprovechan cada duelo para asentar sensaciones y buscar el mejor estado de forma posible de cara a la cita parisina. Con Alcaraz de baja y un Sinner lanzado, el cuadro está abierto a sorpresas. Y Carreño, ya en segunda ronda, se ha encargado de dejar claro que aún tiene mucho que decir.







