Zelenski anunció este martes que Ucrania ha concluido los trabajos de reparación del oleoducto Druzhba, la principal arteria de transporte de petróleo ruso hacia Europa central, dañada a finales de enero por un ataque con drones atribuido a Rusia. «El oleoducto puede reanudar su funcionamiento», escribió el presidente ucraniano en X, aunque advirtió de que nadie puede garantizar que Moscú no vuelva a atacar la infraestructura.
El Druzhba transporta crudo ruso hacia Hungría y Eslovaquia a través de territorio ucraniano. Lleva paralizado casi tres meses, lo que tensó las relaciones entre Kiev y Budapest y sirvió de detonante para que el gobierno saliente de Viktor Orbán bloqueara dos decisiones clave de la Unión Europea: el préstamo de 90.000 millones de euros aprobado por el Consejo Europeo en diciembre para financiar las necesidades militares y económicas de Ucrania durante los próximos dos años, y un nuevo paquete de sanciones contra Rusia que incluye la prohibición total de los servicios marítimos. Eslovaquia se sumó a ese veto.
Zelenski fue explícito sobre el vínculo entre ambas cuestiones: «Relacionamos esto con el desbloqueo del paquete europeo de ayuda a Ucrania». La responsable de política exterior de la UE, Kaja Kallas, afirmó que espera «decisiones positivas» ya este miércoles, cuando los embajadores europeos se reúnan en Bruselas. De cumplirse ese calendario, el dinero podría empezar a llegar a Kiev en cuestión de días.
Orbán, cuyo mandato de 16 años tocó a su fin tras la derrota electoral del pasado 12 de abril, había condicionado explícitamente el levantamiento del veto a la reanudación del tránsito de petróleo, y el domingo pasado dijo que retiraría sus reservas en cuanto se restableciera el flujo. Su sucesor electo, Péter Magyar, mantuvo la misma exigencia pero con otro tono: pidió a Zelenski que cumpliera su promesa y advirtió de que Budapest no aceptaría «ningún chantaje» con el oleoducto como moneda de cambio.
El Kremlin, por su parte, indicó este martes que Rusia está técnicamente preparada para reanudar el bombeo de crudo. La Comisión Europea se había ofrecido a costear las reparaciones con fondos comunitarios.
Zelenski aprovechó el anuncio para reclamar más presión sobre Moscú. «Debemos seguir con sanciones sistemáticas a Rusia por esta guerra y trabajar para seguir diversificando el suministro energético a Europa», dijo, con un mensaje dirigido tanto a los socios europeos como a la opinión pública ucraniana: «Europa debe ser independiente de quienes buscan destruirla o debilitarla».







