Este viernes, Irán anunció que el estrecho de Ormuz queda «completamente abierto» para todos los buques comerciales durante el periodo que reste de alto el fuego con Estados Unidos, en vigor hasta el próximo miércoles 22 de abril. El canciller iraní, Abbas Araghchi, lo comunicó a través de sus redes sociales: los barcos podrán transitar por la ruta ya coordinada con la Organización Portuaria y Marítima iraní, si bien un oficial militar precisó que el paso seguirá requiriendo autorización de la Guardia Revolucionaria.
Trump celebró la noticia con un mensaje en mayúsculas en su plataforma Truth Social. Pero matizó a continuación que el bloqueo naval estadounidense seguirá en vigor en lo que afecta a Irán hasta que la negociación entre ambos países «se complete al 100%». El republicano se mostró sin embargo optimista: «Ya no quedan puntos conflictivos. Estamos muy cerca. Parece que va a ser algo muy bueno para todos.» Y añadió que «la mayoría de los puntos ya están negociados», una afirmación que contrasta con el fracaso estrepitoso de la primera ronda de conversaciones en Islamabad el pasado domingo.
La reapertura iraní se produce junto a un alto el fuego entre Israel y Hezbolá en el Líbano, que entró en vigor este jueves. Irán había vinculado el levantamiento de sus restricciones en el estrecho precisamente a que Israel cesara sus ataques en territorio libanés. Ese desbloqueo parcial tiene ahora un plazo: la tregua entre Washington y Teherán expira el miércoles. Si no hay prórroga o acuerdo, el escenario vuelve al punto de partida.
El bloqueo cruzado ha durado aproximadamente un mes. Irán había minado el estrecho y reducido el tráfico a una decena de barcos diarios, frente a los 140 habituales antes del conflicto, cobrando peajes en yuanes a los pocos que dejaba pasar. El pasado domingo, tras el colapso de las negociaciones en Islamabad, Trump ordenó a la Armada estadounidense interceptar en aguas internacionales a cualquier embarcación que hubiera pagado esos peajes y comenzar el desminado. El CENTCOM informó el jueves que 19 barcos comerciales habían tenido que dar la vuelta desde el fin de semana por orden de los buques de guerra norteamericanos que vigilan el perímetro.
La reapertura, aunque condicionada y temporal, supone el primer alivio real desde que empezó el conflicto hace casi dos meses.







