La reunión entre la Consejería de Sanidad y el comité de huelga de médicos ha terminado hoy en un nuevo punto de bloqueo. El motivo de la ruptura no ha sido esta vez una discrepancia presupuestaria o de horarios, sino la decisión unilateral de Mónica García de incluir a la Plataforma de Organizaciones de Pacientes en la mesa de negociación. La Consejería defiende que su papel como mediadores u observadores es fundamental para dar voz a los usuarios del sistema, pero los sindicatos médicos han interpretado el movimiento como una maniobra de presión externa y una falta de respeto a los canales de interlocución legalmente establecidos.
Los convocantes acusan a la Administración de forzar esta situación para dilatar los acuerdos y desviar el foco de las reivindicaciones profesionales hacia el debate social. Según los representantes médicos, no existe un acuerdo previo que sustente la presencia de esta plataforma, lo que ha convertido lo que debía ser una sesión de trabajo en un intercambio de reproches sobre las formas y la metodología del encuentro.
Desde el entorno de la Consejería se insiste en que la presencia de los pacientes aporta transparencia a un conflicto que afecta directamente a la calidad asistencial. Sin embargo, esta postura ha conseguido el efecto contrario al deseado, unificando el rechazo de los sindicatos que ven en esta imposición un obstáculo insalvable para retomar el diálogo. La jornada se cierra así con un distanciamiento aún mayor entre las partes y sin una fecha clara para la siguiente convocatoria, mientras la huelga sanitaria continúa sin visos de una resolución próxima.






