El baloncesto español ha alcanzado un hito inédito en Estados Unidos de la mano de Aday Mara. El pívot aragonés se ha proclamado campeón de la NCAA con la Universidad de Michigan tras derrotar en la final a los Boilermakers de Purdue por 72-66. Con este triunfo, Mara se convierte en el primer jugador de nacionalidad española en levantar el trofeo de la liga universitaria más prestigiosa del mundo, superando los registros de otros compatriotas que se quedaron a las puertas en décadas anteriores.
A sus 21 años, el jugador formado en la cantera del Casademont Zaragoza ha sido fundamental en el esquema de los Wolverines durante todo el torneo. En el partido decisivo, Mara impuso su envergadura en la pintura con una actuación sólida tanto en la anotación como en la faceta intimidadora, sumando 14 puntos, 9 rebotes y 3 tapones. Su presencia bajo los aros fue el factor diferencial que permitió a Michigan neutralizar el juego interior de su rival y asegurar un título que la universidad no lograba desde finales de los años ochenta, rompiendo así una sequía de más de tres décadas.
El éxito de Mara supone la culminación de una temporada de adaptación y crecimiento físico en el exigente sistema estadounidense. Tras un inicio de curso marcado por la competencia interna, el pívot español logró consolidarse como titular y referente defensivo, atrayendo la atención constante de los ojeadores de las franquicias profesionales. Su capacidad de pase y su visión de juego, inusuales para un jugador de 2,21 metros, han sido destacados por la prensa especializada norteamericana como sus mayores virtudes de cara al siguiente nivel.
Con el trofeo de campeón bajo el brazo, el futuro inmediato de Aday Mara apunta directamente a la NBA. Aunque el jugador ha preferido ser cauto durante las celebraciones sobre el parqué del State Farm Stadium, su entorno confirma que el salto al profesionalismo es la opción más probable. Los pronósticos para el próximo draft sitúan al español en posiciones de primera ronda, lo que le permitiría iniciar su carrera en la mejor liga del mundo habiendo dejado una huella imborrable en el baloncesto universitario.
El pívot aragonés lidera el regreso de Michigan a la cima del baloncesto estadounidense y prepara su desembarco en la NBA como campeón de la NCAA







