El Gobierno de España ha dado luz verde a la liberación de 11,5 millones de barriles de petróleo procedentes de las reservas estratégicas del país. Esta medida equivale a 12,3 días de consumo nacional y tiene como objetivo prioritario garantizar el suministro energético y moderar la escalada de precios derivada del conflicto bélico con Irán y el consiguiente bloqueo del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico por el que transita gran parte del crudo mundial.
La decisión se ha formalizado mediante un real decreto que activa el uso de estas existencias de seguridad, gestionadas por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores). Con este movimiento, España cumple con los compromisos adquiridos en el marco de la Agencia Internacional de la Energía, que ha coordinado una acción conjunta entre sus países miembros para inyectar liquidez al mercado energético y frenar el pánico ante el desabastecimiento provocado por las hostilidades en el golfo Pérsico.
La liberación de las reservas se realizará de forma progresiva durante los próximos meses. El Ejecutivo busca con esta intervención estabilizar el mercado interior y evitar que el encarecimiento del barril de Brent, que ha experimentado fuertes subidas desde el inicio de las operaciones militares, se traslade íntegramente al precio de los carburantes en las gasolineras y al coste de producción de la industria española.
A pesar de la magnitud de la cifra, el Ministerio para la Transición Ecológica ha enviado un mensaje de tranquilidad al asegurar que España mantiene niveles de existencias muy por encima de los mínimos exigidos por la normativa internacional. Tras esta liberación, el país seguirá contando con reservas suficientes para cubrir más de 80 días de importaciones netas, lo que garantiza un margen de maniobra amplio en caso de que el bloqueo en Ormuz se prolongue más de lo previsto.







