El Real Madrid ha dado un golpe de autoridad en la Liga de Campeones tras arrollar al Manchester City con un contundente 3-0 en el Santiago Bernabéu. En una noche que quedará grabada en los libros de historia del club, Fede Valverde se vistió de leyenda al firmar un «hat-trick» antes del descanso, emulando la gesta que solo Pirri había logrado como centrocampista blanco en la Copa de Europa. El equipo de Álvaro Arbeloa recuperó su versión más seria y voraz, dejando a los de Pep Guardiola contra las cuerdas y obligándoles a buscar una remontada inédita en el Etihad Stadium.
El encuentro comenzó con un City que intentaba imponer su ritmo a través de la velocidad de Jeremy Doku, quien puso en apuros a Alexander-Arnold en los compases iniciales. Sin embargo, la pegada del Madrid fue quirúrgica. El primer tanto nació de un envío milimétrico de Thibaut Courtois que Valverde controló con maestría para superar a Donnarumma. Sin tiempo para la reacción inglesa, el uruguayo volvió a golpear tras recibir una asistencia con el exterior de Vinícius Júnior, definiendo con un disparo cruzado que dobló la ventaja. Antes de enfilar el túnel de vestuarios, el «Halcón» completó su exhibición al rematar una sutil asistencia de «cuchara» de Brahim Díaz, desatando la euforia en Chamartín.
En la reanudación, Guardiola buscó soluciones con la entrada de Tijjani Reijnders, pero el City siguió mostrándose inoperante y falto de la tensión necesaria. El marcador pudo ser todavía más escandaloso cuando Arda Güler habilitó a Vinícius, provocando un penalti del guardameta italiano. No obstante, Donnarumma adivinó las intenciones del brasileño y detuvo el lanzamiento, evitando que la herida fuera definitiva. Pese al error desde los once metros, la grada arropó a su estrella mientras el ritmo del partido decrecía ante el control madridista.
El tramo final sirvió para que Courtois volviera a demostrar por qué es una pieza clave, salvando un remate a bocajarro de O’Reilly tras un descuido defensivo de Pitarch. El Real Madrid viaja ahora a Manchester con una renta de tres goles, una ventaja que históricamente nunca le han remontado en competiciones europeas. Frente a un City irreconocible y sin el acierto de Haaland, los blancos han puesto pie y medio en los cuartos de final gracias a una pegada demoledora y a un Valverde que firmó la noche de su vida.







