Es obvio el no a la guerra, quién en su sano juicio dice sí a la guerra, pero ahora resulta que unos son más importantes que otros y ahora resulta que los sanchistas se han dado cuenta que hay algo que se llama España y que ellos también lo son, ¡vaya! Nunca es tarde.
La frase que Vegecio dijo antes de que se filmara Gladiator “Si vis pacem, para bellum” esto es, quien desee la paz, que prepare la guerra. Viene a decir que un Estado conserva la paz si mantiene un ejército fuerte y preparado, ya que la debilidad militar invita a la agresión de otros pueblos. Eso hace suponer que el ejército es el mejor mecanismo de disuasión. En España aún hay ejército, quiero pensar. Cuyo Jefe es el Rey, quiero pensar también. Por lo tanto podemos estar tranquilos, y no necesitamos ni la OTAN, ni a nadie. Solo tienes que escuchar a Sánchez para llegar a esta lógica conclusión.
Para poder entender más de lo que pasa, le pregunte a un Coronel el pasado jueves, me ilustró y me pidió que no diera su nombre, no lo hago. Me contó que Irán fabrica los drones, que los iraníes son gente muy culta, preparada e inteligente y que es uno de los mayores productores de drones militares baratos y masivos, como los famosos Shahed-136. Son los que Rusia utiliza en Ucrania. Y que existe cooperación militar entre Irán y Venezuela. Irán ha ayudado a instalar el desarrollo y producción de drones en Venezuela, especialmente en la base aérea El Libertador. Empresas venezolanas han ensamblado versiones locales de drones iraníes, como los ANSU-600. Y claro empiezo a entender más cosas. Y para remate me llama mi amigo Manuel Linares y me comenta que la canción de la Macarena la están usando como banda sonora de los bombardeos a Irán y que Antonio y Rafael – mis paisanos Los del Rio- no saben si darle un toque a Trump. Un sinsentido, pero es España, Europa y el mundo.
Y es que España llevaba años desaparecida del primer plano de la política internacional. Su papel es el de un socio pusilánime, vendedor de anuncios de Bambi. Aunque después de los Goya Sánchez se envalentonó y sobre todo al escuchar a la Sarandon – que sabrá ella de España- y hizo que España apareciera en los titulares de periódicos internacionales Pues Sánchez decidió -con un par- rechazar el uso de bases españolas para operaciones militares estadounidenses.
La prensa extranjera reacciono, para todos los gustos, algunos análisis, lo situaron como aquel que se atreve a levantar la voz frente a Trump y otros, como un político que requiere protagonismo en su declive y se coloca en una posición muy incómoda, o por arrastre a su país que es el nuestro, lo que algunos han denominado: francotirador. Y es que va por libre.
Resulta que hubo un tiempo en que España participaba en las decisiones internacionales. Durante los años de gobierno de Felipe González, el país consiguió convertirse en un actor plenamente integrado en el bloque occidental. La entrada en la OTAN y en la Comunidad Económica Europea nos consolidó como una democracia estable dentro del proyecto europeo y nos necesitaban como puente para América latina.
El giro con el gobierno de Aznar, hizo que España reforzara su relación estratégica con Estados Unidos y entró en el núcleo político del eje atlántico. Recuerdo la famosa reunión de las Islas Azores junto a George W. Bush y Tony Blair en 2003. Aquella decisión fue profundamente polémica en España, con su ¡No a la Guerra! Aunque desde el punto de vista geopolítico España entro en el círculo donde se discutían las grandes decisiones de Occidente. Pero …la influencia internacional no siempre coincide con la popularidad interna.
Ahora me acuerdo de Zapatero, que promovió aquello de la Alianza de Civilizaciones. Qué curioso; pedía una alianza internacional, mientras que en España gobernó plantando el germen de la polarización. La crisis financiera de 2008 lo puso en su sitio, pero se fue con los de Venezuela.
¿Y con Rajoy? Este centró sus esfuerzos en recuperar credibilidad económica dentro de la Unión Europea. Fue una etapa de pocas iniciativas internacionales, se centró en la reconstrucción institucional internacional y volver a ser amigo de los Estados Unidos.
Todo este recorrido histórico me permite entender mejor el momento actual y es que ni estamos ni se nos espera en la mesa donde se toman las decisiones internacionales. Las grandes potencias -Estados Unidos, China o Rusia- siguen marcando el rumbo del conflicto, y de esos tres, Sánchez, esta con China.
El problema es que como ocurre con los francotiradores, Sánchez dispara desde una posición expuesta y a los que nos expone son a los Españoles. Y es, ya lo ha demostrado… que le importamos un pepino.
Eso sí, todos los sociatas han recibido órdenes estos días, desde su comité federal para que pongan ¡No a la guerra! Y un ¡Soy Español! Como si alguien dijera si a la guerra.
Y ahora resulta que tienen ordenes par inundar sus redes sociales con esos eslóganes. Yo ya los veo con pulseritas… de España. Si es que España es magnífica, España es un gran país. ¿o no?







