El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha oficializado este sábado desde Miami la creación de una nueva alianza militar denominada Escudo de las Américas, cuyo objetivo declarado es la erradicación total de los cárteles de la droga y las redes criminales en el hemisferio occidental. Durante una cumbre celebrada en su club privado de Doral, ante diecisiete naciones de la región, el mandatario republicano ha ofrecido el uso de armamento de precisión, incluidos misiles, a los gobiernos latinoamericanos que soliciten ayuda para descabezar a las organizaciones de narcotráfico que operan en sus territorios.
Trump ha centrado gran parte de su discurso en la situación de México, país al que ha señalado como el epicentro de la violencia y el caos en la región. Aunque ha manifestado tener una buena opinión personal de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha sido tajante al asegurar que los cárteles están manejando el país y que esa situación es una amenaza inaceptable para la seguridad nacional estadounidense. El presidente ha reiterado que su administración hará lo que sea necesario para proteger su frontera, destacando que ya ha logrado reducir drásticamente el flujo de fentanilo y la entrada de inmigrantes ilegales mediante políticas de mano dura.
En el plano geopolítico, el líder estadounidense ha presumido de su capacidad para resolver conflictos internacionales, mencionando el fin de ocho guerras durante su mandato y su papel en operaciones recientes. Ha destacado especialmente la extracción del dictador Nicolás Maduro en Venezuela, una maniobra que ha calificado como una muestra del poder supremo de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Trump ha celebrado la relación actual con el nuevo gobierno venezolano y ha anticipado que Cuba está al final del camino, sugiriendo que un acuerdo para transformar la isla podría alcanzarse de manera inminente bajo su supervisión y la del secretario de Estado, Marco Rubio.
La intervención ha estado marcada por una retórica de confrontación hacia sus predecesores y hacia las influencias hostiles extranjeras en el continente. Trump ha dejado claro que su nueva doctrina no permitirá que ninguna potencia externa pong pie en el hemisferio, incluyendo infraestructuras críticas como el Canal de Panamá. Con un tono directo y desafiante, el presidente ha instado a los líderes presentes a utilizar sus ejércitos contra el crimen organizado, prometiendo que bajo esta coalición las naciones de las Américas serán más seguras y ricas, siempre que acepten la cooperación militar y el liderazgo de Washington en esta nueva ofensiva continental.







