Durante décadas, la relación entre Canarias y el cine español se ha movido sobre todo en el terreno de los rodajes y las localizaciones. Las islas han servido como escenario para superproducciones internacionales y como plató natural para numerosas películas y series.
Sin embargo, en el ámbito de la música de cine, la presencia de artistas nacidos en el Archipiélago ha sido mucho más discreta. Por eso este caso de marca un pequeño hito cultural.
En ‘Los domingos’
El artista grancanario Quevedo, uno de los nombres más influyentes de la música urbana en español en los últimos años, se ha convertido en el primer cantante canario cuya música forma parte de la banda sonora de una película que ha ganado el Goya a Mejor Película.
La canción “Quédate”, su famosa colaboración con el productor argentino Bizarrap, aparece en la película Los domingos, que fue reconocida por la Academia de Cine con el máximo galardón en la última edición de los Premios Goya.
La presencia del tema en la película es significativa por varias razones. En primer lugar, porque refleja un cambio generacional en el uso de la música dentro del cine español.
Durante muchos años, las películas galardonadas con los Goya solían apostar por bandas sonoras compuestas específicamente para la obra, generalmente de carácter sinfónico o instrumental. Compositores como Alberto Iglesias, Roque Baños o Lucas Vidal han sido protagonistas habituales de ese modelo.
Canciones ‘mainstream’
Sin embargo, en los últimos años se ha consolidado una tendencia diferente: la incorporación de canciones populares ya conocidas por el público. Estas piezas no solo funcionan como ambientación sonora, sino también como un elemento que sitúa la historia en un contexto cultural concreto y conecta con la sensibilidad de una generación.
“Quédate”, lanzada en 2022 como parte de las sesiones musicales de Bizarrap, se convirtió rápidamente en uno de los mayores fenómenos de la música en español. La canción alcanzó el número uno en Spotify y acumuló cientos de millones de reproducciones en plataformas digitales, convirtiéndose en un auténtico himno generacional.
Su presencia en la banda sonora de una película premiada por la Academia del Cine español refleja hasta qué punto ese impacto cultural ha trascendido el ámbito estrictamente musical.
Para Canarias, el hecho tiene también una dimensión simbólica. Aunque el Archipiélago ha ganado protagonismo en la industria audiovisual en los últimos años gracias a los rodajes internacionales y a los incentivos fiscales, la presencia de artistas locales en el núcleo creativo del cine nacional ha sido más limitada.
La irrupción de Quevedo en este contexto supone un ejemplo de cómo la música producida en las islas puede formar parte del imaginario cultural del cine contemporáneo.
El auge de la música urbana
El fenómeno también ilustra la creciente permeabilidad entre la música urbana y el audiovisual. Lo que hace apenas una década era un género periférico dentro del panorama cultural español se ha convertido hoy en una de las principales referencias sonoras para el público joven. Directores y productores recurren cada vez más a este tipo de canciones para construir la atmósfera emocional de sus películas.
Quevedo, nacido en Madrid pero criado en Las Palmas de Gran Canaria, es uno de los máximos exponentes de esta nueva escena musical. Su trayectoria meteórica, marcada por éxitos globales y colaboraciones internacionales, lo ha situado en el centro del panorama musical hispanohablante.
Ahora, además, su música ha dado un paso más: entrar en la banda sonora de la película que la Academia del Cine ha considerado la mejor del año. Un detalle aparentemente pequeño, pero que simboliza el creciente diálogo entre la música popular contemporánea y el cine español.







