La Policía Nacional ha culminado una de las operaciones de búsqueda más complejas de los últimos meses con la detención en Alemania del presunto asesino de Andriy Portnov. El arresto se ha producido en la localidad de Heinsberg, cerca de la frontera con los Países Bajos, gracias a una Orden Europea de Detención y Entrega tramitada tras una exhaustiva investigación del Grupo de Homicidios. El detenido está acusado de ser el autor material de los disparos que acabaron con la vida del expolítico y abogado ucraniano en mayo de 2025 en la exclusiva zona de Pozuelo de Alarcón.
Los hechos se remontan a la mañana del 19 de mayo del año pasado. Portnov acababa de dejar a sus dos hijas en el Colegio Americano de Madrid cuando fue abordado por un individuo armado. El agresor efectuó varios disparos a corta distancia antes de huir del lugar en un vehículo que posteriormente apareció calcinado en un descampado cercano, una maniobra clásica de los sicarios profesionales para borrar huellas biológicas y pruebas forenses. Desde el primer momento, los investigadores trabajaron con la hipótesis de un ajuste de cuentas planificado, descartando el móvil del robo dadas las circunstancias y la precisión de la ejecución.
Andriy Portnov era una figura controvertida en la política de Ucrania. Antiguo asesor del expresidente Viktor Yanukóvich, se había instalado en España buscando refugio tras el inicio de la invasión rusa, aunque su historial legal y sus vínculos políticos le habían granjeado numerosos enemigos tanto en su país de origen como en el exilio. La investigación de la Policía Nacional ha logrado trazar el recorrido del sospechoso desde Madrid hasta el centro de Europa, identificando una red de apoyo logístico que facilitó su huida a través de varios países de la Unión Europea antes de establecerse temporalmente en territorio alemán.
La detención en Heinsberg se llevó a cabo sin que el sospechoso ofreciera resistencia, en una operación coordinada con la policía federal alemana (BKA). Las autoridades españolas ya han iniciado los trámites para su extradición, mientras los agentes del Grupo de Homicidios analizan ahora si el detenido actuó en solitario o si formaba parte de una célula enviada específicamente a España para ejecutar el encargo. La resolución de este caso se considera prioritaria para el Ministerio del Interior, que busca enviar un mensaje de contundencia contra las mafias internacionales que intentan trasladar sus conflictos de sangre a suelo español.







