Los sindicatos médicos de toda España han decidido aparcar sus diferencias territoriales y estratégicas para conformar un frente común contra la reforma del Estatuto Marco que ultima el Ministerio de Sanidad. Esta coalición surge como respuesta directa al proyecto legislativo de Mónica García, que los facultativos consideran una amenaza para sus condiciones laborales y la calidad asistencial.
Hasta la fecha, las movilizaciones se habían sucedido de forma fragmentada. La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) habían liderado los paros en los últimos meses, pero la gravedad de los últimos borradores ministeriales ha forzado una unidad de acción total. Al bloque convocante se han sumado ahora las organizaciones independientes de mayor peso en sus respectivos territorios: la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), Metges de Catalunya, el sindicato gallego Omega y el Sindicato Médico de Euskadi (SME).
El núcleo del conflicto reside en la reforma del marco estatutario que regula la relación laboral del personal sanitario. Los médicos denuncian que la propuesta del Ministerio no resuelve la excesiva temporalidad, no garantiza descansos dignos tras las guardias de 24 horas y abre la puerta a una movilidad geográfica que podría descapitalizar los centros de difícil cobertura. El frente común sostiene que el texto actual ignora la especificidad de la profesión médica y busca homogeneizar a todos los trabajadores del sistema de salud a la baja.
Desde el departamento que dirige Mónica García se defiende que la reforma busca modernizar una norma que data de 2003 y adaptarla a las necesidades del siglo XXI, eliminando la precariedad estructural. Sin embargo, la unidad de las seis principales fuerzas sindicales de la medicina española eleva la presión sobre el Gobierno a niveles críticos. Los portavoces del nuevo bloque ya han advertido de que, si no se produce una rectificación inmediata en la mesa de negociación, la convocatoria de una huelga nacional simultánea es el siguiente paso inevitable en su calendario de protestas.







