El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha tendido la mano oficialmente al primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, para establecer una alianza militar y tecnológica frente a la amenaza compartida de los drones y misiles de fabricación iraní. En una entrevista concedida a la cadena i24NEWS, de la que ha difundido extractos este martes, Zelenski ha subrayado la necesidad de un diálogo urgente, argumentando que ambos países disponen de capacidades y recursos que son mutuamente beneficiosos para la defensa de sus respectivos territorios.
El mandatario ucraniano ha vinculado directamente el escenario bélico en Europa con la inestabilidad en Oriente Próximo, denunciando que Rusia suministra componentes críticos a Irán para el desarrollo de sus dispositivos no tripulados. Según Zelenski, esta cooperación entre Moscú y Teherán convierte la lucha contra los drones suicidas en un desafío global que requiere una respuesta coordinada entre Kiev y Jerusalén. En su intervención, el presidente ha sido explícito al señalar que la tecnología israelí es vital para blindar el cielo ucraniano frente a los ataques rusos, que dependen cada vez más de la tecnología de defensa iraní.
Esta oferta de colaboración llega en un momento de máxima tensión, con Irán involucrado activamente en conflictos que afectan directamente a ambos líderes. Zelenski ha insistido en que está listo para iniciar conversaciones técnicas de alto nivel, apelando a que la seguridad de Israel y la de Ucrania dependen ahora de la capacidad de neutralizar un mismo arsenal. Hasta la fecha, el Gobierno de Netanyahu ha mantenido un equilibrio cauteloso para no romper sus vínculos de seguridad con el Kremlin en suelo sirio, limitando su apoyo a Kiev a la ayuda humanitaria y sistemas de alerta temprana.
Con este movimiento, Ucrania busca forzar un cambio en la doctrina de defensa de Israel, tratando de convencer a su gabinete de que el suministro de sistemas antiaéreos no es solo un gesto de solidaridad, sino una inversión en su propia seguridad nacional frente al eje Irán-Rusia. La propuesta queda ahora en manos de Netanyahu, quien debe decidir si profundiza en la cooperación militar con Ucrania en un escenario internacional donde las alianzas militares se están redefiniendo con rapidez.







