El Muelle de Enlace, una de las piezas más simbólicas del puerto de Santa Cruz de Tenerife, encara una transformación largamente esperada.
El Cabildo ha aprobado la firma de un convenio con el Ayuntamiento capitalino, la Autoridad Portuaria y el Gobierno de Canarias para acometer la remodelación integral de este espacio estratégico, que aspira a convertirse en un punto de encuentro entre la vida urbana y la actividad portuaria.
Con este paso, las administraciones desbloquean un proyecto que llevaba más de dos décadas sobre la mesa.
La intervención supondrá una inversión total de 80 millones de euros: el Cabildo aportará 24 millones, el Gobierno de Canarias 32 millones, el Ayuntamiento de Santa Cruz 16 millones y la Autoridad Portuaria otros 8 millones.
El vicepresidente segundo del Cabildo, José Miguel Ruano, subrayó el valor de esta alianza institucional, destacando que el proyecto responde a una demanda histórica de la ciudadanía que reclama un mayor acceso al mar y espacios de ocio de calidad en el entorno portuario.
Un puerto más accesible y orientado al ciudadano
La remodelación del Muelle de Enlace no se limita a mejorar la operatividad del puerto: persigue abrirlo a la vida urbana. El plan contempla la creación de áreas comerciales, espacios de restauración y paseos peatonales en la cubierta, pensados para convivir con el uso portuario sin interferencias.
Además, incluirá una nueva estación para ferris y cruceros, consolidando este enclave como un nodo de movilidad fundamental para la isla.
El diseño apuesta por un modelo que articule flujos turísticos, actividad ciudadana y operaciones marítimas, proporcionando una experiencia más integrada tanto para visitantes como para residentes.
Responsabilidades claras para una obra compleja
El convenio define el reparto de funciones entre administraciones. La Autoridad Portuaria asumirá la contratación y supervisión técnica del proyecto: redacción, dirección facultativa, seguridad y ejecución.
Por su parte, el Ayuntamiento de Santa Cruz gestionará los espacios no estrictamente portuarios destinados al uso público, reforzando la lógica de un frente marítimo compartido entre la ciudad y el puerto.
Este esquema de cooperación, poco frecuente en otras grandes actuaciones urbanas, pretende garantizar que la obra avance con criterios homogéneos tanto en su vertiente técnica como en su vertiente social.
Una idea que renace del archivo
El proyecto recupera la esencia del concurso internacional de ideas convocado a finales de los años noventa, cuando ya se planteaba una conexión fluida entre la Plaza de España y el Muelle de Enlace.
La propuesta no prosperó entonces por falta de financiación, pero su filosofía permanece: abrir el puerto, integrarlo en el tejido urbano y generar un espacio emblemático que funcione como corredor entre la ciudad histórica y el litoral.
La versión actual incorpora mejoras adaptadas a los criterios contemporáneos de sostenibilidad y eficiencia.
Entre los ajustes más significativos está la reducción de un 32 % de la superficie edificable, que queda en unos 52.000 metros cuadrados. De ellos, aproximadamente la mitad pasará a integrarse en el entramado urbano, reduciendo la huella portuaria estricta y ampliando el espacio destinado a la ciudadanía.
Un horizonte de ciudad más abierta al mar
El acuerdo de cuatro años de vigencia marca un punto de inflexión en la planificación urbana de Santa Cruz. La renovación del Muelle de Enlace aspira a reforzar la imagen de una capital moderna, conectada con su puerto y capaz de ofrecer un frente marítimo activo, atractivo y sostenible.
La operación, además de facilitar la llegada de cruceristas y mejorar el tránsito interinsular, pretende consolidarse como un nuevo motor económico y social.
Con esta intervención, Santa Cruz de Tenerife vuelve la mirada al mar, recuperando un espacio que durante décadas permaneció en segundo plano y abriendo la puerta a un futuro en el que puerto y ciudad dialoguen de forma más natural.







