La Universidad de La Laguna (ULL) ha registrado una solicitud de patente para un método genético que permite identificar variedades de aguacate resistentes a la salinidad del agua de riego, una innovación con aplicación directa en el sector agrícola y especial relevancia para territorios donde la calidad del agua y del suelo supone un condicionante estructural para el cultivo.
El desarrollo ha sido impulsado por investigadores del área de Genética de la ULL, y la patente ha sido tramitada a través de la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) con el apoyo de la Oficina de Transferencia del Conocimiento de la universidad.
El método está orientado a viveros, centros de investigación y productores que necesitan certificar de forma fiable la tolerancia a la salinidad de los portainjertos utilizados en el cultivo del aguacate.
Un problema documentado
La salinidad es uno de los principales factores limitantes en el cultivo del aguacate. La especie es especialmente sensible a la acumulación de sales, lo que puede provocar estrés fisiológico, pérdida de productividad e incluso la muerte de la planta.
En regiones como Canarias, donde parte del agua de riego procede de fuentes desaladas o con alto contenido salino, la correcta selección del portainjerto resulta determinante.
Diversos estudios han demostrado que las variedades pertenecientes a la raza antillana presentan una mayor tolerancia a la salinidad frente a las razas mexicana o guatemalteca.
Sin embargo, hasta ahora, la identificación de estos portainjertos se realizaba con frecuencia mediante criterios morfológicos, un procedimiento que no garantiza la pureza genética ni descarta hibridaciones.
En qué consiste la innovación
El método patentado por la ULL se basa en el análisis de regiones genómicas específicas del aguacate mediante técnicas moleculares estándar, como la PCR, accesibles para laboratorios con equipamiento básico.
La herramienta permite identificar con precisión si un ejemplar pertenece a la raza antillana y detectar posibles cruces con otras razas menos tolerantes a la salinidad.
La patente incluye el método de análisis, los cebadores genéticos y la posibilidad de desarrollar un kit de identificación, lo que facilita su transferencia al sector productivo.
Según la información oficial de la universidad, la tecnología permite reducir errores en la selección de portainjertos y disminuir riesgos económicos asociados a fallos de cultivo.
Validación científica y colaboración institucional
El desarrollo de esta tecnología se apoya en publicaciones científicas previas del mismo equipo investigador en revistas internacionales especializadas en genética vegetal.
Además, el método ha sido validado utilizando colecciones de cultivares proporcionadas por el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) y por empresas del sector agrícola.
El proyecto ha contado con financiación pública y se enmarca en la estrategia de la ULL de transferencia de conocimiento al tejido productivo, especialmente en ámbitos ligados a la sostenibilidad, la seguridad alimentaria y la adaptación de la agricultura a condiciones ambientales adversas.
La patente de la ULL supone un avance relevante para el sector del aguacate, al ofrecer una herramienta objetiva, reproducible y científicamente validada para la selección de material vegetal. En un contexto de cambio climático y creciente presión sobre los recursos hídricos, disponer de métodos que mejoren la resiliencia de los cultivos se perfila como un factor clave para la viabilidad futura del sector.







