El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha arremetido contra España en una de sus declaraciones más duras hasta la fecha, calificando al país como un aliado terrible dentro de la OTAN. Durante un encuentro en el Despacho Oval con el canciller alemán, Friedrich Merz, el mandatario estadounidense ha anunciado su intención de cortar toda relación comercial e incluso imponer un embargo. El detonante de este enfrentamiento diplomático es la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a autorizar el uso de las bases militares de Rota y Morón para la operación Furia Épica, la ofensiva conjunta con Israel que se desarrolla actualmente sobre territorio iraní.
Trump ha sido explícito al manifestar su malestar, asegurando que España no tiene absolutamente nada que Estados Unidos necesite, a excepción de su gente, a la que ha definido como fantástica. Sin embargo, el presidente ha criticado duramente lo que considera una falta de liderazgo y una actitud poco amistosa. Ante los medios de comunicación, ha advertido de que nadie le dirá a Estados Unidos que no puede usar sus instalaciones y ha sugerido que podría ordenar el uso de las bases de forma unilateral si lo considerase necesario, ignorando la soberanía española sobre el recinto.
La amenaza económica ha cobrado fuerza cuando Trump ha preguntado directamente a su secretario del Tesoro, Scott Bessent, sobre la viabilidad legal de implementar un embargo comercial contra España. Bessent ha confirmado que la Casa Blanca dispone de la capacidad ejecutiva para aplicar este tipo de sanciones. El presidente ha insistido en que tiene el derecho de paralizar cualquier negocio relacionado con España, un país al que también ha reprochado ser el único socio de la Alianza Atlántica que no se ha comprometido formalmente a elevar su gasto en defensa hasta el 5% del Producto Interior Bruto.
Por su parte, el Gobierno español ha respondido a través de un comunicado defendiendo que España es un miembro clave de la OTAN que cumple rigurosamente con sus compromisos internacionales. Desde Moncloa se ha recordado que el uso de las bases de Rota y Morón se rige por tratados bilaterales que exigen el respeto a la legalidad internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. El Ejecutivo ha advertido a Washington de que cualquier revisión de la relación comercial debe hacerse respetando la autonomía de las empresas privadas y los acuerdos vigentes entre la Unión Europea y Estados Unidos, subrayando que España tiene recursos suficientes para diversificar sus cadenas de suministro y contener el impacto de posibles represalias.







