La mañana de este sábado se tiñó de tragedia en la pedanía del Pontón, en Requena (Valencia), cuando una avioneta ultraligera se precipitó contra una zona agrícola situada en el kilómetro 443 de la carretera N-332, provocando la muerte de sus dos ocupantes. El Centro de Coordinación de Emergencias recibió el aviso alrededor de las once y veinticinco de la mañana y desplegó de inmediato equipos del SAMU, varias dotaciones del Consorcio Provincial de Bomberos, unidades forestales, patrullas de la Guardia Civil y Policía Local para atender la emergencia.
Al llegar al lugar del siniestro, los equipos médicos solo pudieron confirmar el fallecimiento de las dos personas. El impacto provocó un incendio que calcinó gran parte de la aeronave, incluyendo su matrícula, y solo fue sofocado tras un despliegue organizado por los bomberos valencianos. La Guardia Civil ha asumido la investigación para determinar las causas que condujeron al fatal accidente.
El suceso conmociona a la Comunidad Valenciana, donde desde el año 2000 se han registrado cerca de una decena de accidentes mortales de avionetas, tres de ellos en la provincia de Valencia. Esta cifra recuerda el riesgo inherente a la aviación ultraligera y subraya la urgencia de protocolos más rigurosos en materia de seguridad.
La región espera ahora que las investigaciones aporten claridad sobre lo sucedido, mientras la comunidad local lamenta la pérdida de dos vidas en circunstancias tan inesperadas y dolorosas.







