miércoles, 7 octubre,2026

Todos preparados: llegamos a la curva

Veía acercarse, a lo lejos, un coche por el parador. Antes de llegar a la curva del centro de visitantes, encendía las luces largas y ya ni siquiera alternaba entre las cortas y las largas: apostaba todo a las largas. Algo parecido ocurre cuando observas la situación económica y ni siquiera te planteas el mañana, sino que ya estás pensando dónde meterte dentro de unos años, vista la que se avecina.

Me hice un resumen mental, como cuando estás en la Cueva y piensas: «¿A qué altura estará el turista al que huelo desde aquí?». Más que nada porque alguno, en vez de colonia, utiliza para acicalarse la misma vaselina que se aplica en las piernas y las axilas, y la compra con olor a menta poleo.

Me centré de nuevo en que Trump ya controla el estrecho de Ormuz y ahora el petróleo circula hacia donde él quiere, pese a que algunos lo señalen como loco, paranoico o lo califiquen de cualquier otra manera. Pero recuerda: tú pagas lo que él quiere. La inflación ya está en el 4,9 %. Si no me crees, ve a la gasolinera, al supermercado, toma un avión o acércate a la Puerta del Sol, donde faltan más peluqueros que en un congreso de Llongueras, y comprobarás que nada es casualidad.

Solo fracasa quien no lo intenta.

Por Ormuz salía el 75 % del petróleo que necesitaba Japón, el 50 % del que necesitaba China y el 43 % del que necesitaba India. Trump, el naranja, los ha bloqueado mientras Estados Unidos crece y Europa se muere.

China se plantea recortar las exportaciones de gasolina y diésel, al igual que Estados Unidos y Rusia. Así que, en Europa, pagarás lo que ellos quieran. Muchos siguen pensando que, a veces, la guerra consiste en conquistar o invadir; sin embargo, en ocasiones basta con bloquear para impedir que crezcas, comas o consumas. Y, si no, recuerda lo que ahora llaman confinamientos climáticos, con un gasto de treinta euros semanales en combustible por persona y desplazamientos en vehículos pares e impares, algo que está a punto de llegar.

Los bonos continúan con los intereses en ascenso y, poco a poco, se alcanzarán tasas del 5 %. En países como Francia o España, con 1,7 billones de euros de deuda, esto haría que el gasto en intereses pasara del tercer puesto actual —por detrás de las pensiones— al segundo puesto entre las partidas de gasto del Estado.

En Canarias se produciría una reducción radical de los vuelos y del número de turistas, una disminución de la ocupación y, nuevamente, un volumen importante de despidos en el sector servicios, junto con un aumento notable de los precios de los alimentos y de los costes en general.

Pero, claro, tú eres un crack: has comprado viviendas y locales, has financiado un coche y ahora eres un power. No aprendiste nada de lo ocurrido entre 2001 y 2003 —el 11-S—, ni entre 2007 y 2008 —Lehman Brothers—, ni entre 2010 y 2013 —Grecia—, ni de ninguna otra crisis, porque tú eres «el más mejor».

Sin embargo, ha llegado tu momento. Está llamando a la puerta. Veremos si eres ese empresario capaz de navegar en aguas turbulentas, con una situación económica el doble de grave que la de crisis anteriores, al no existir margen para seguir endeudándose: 1,7 billones de euros, máximo histórico en España.

Además, se han utilizado los fondos de los planes europeos para pagar pensiones —algo que se sabía y que se callaron, como p…—; se han alcanzado récords históricos en partidas como las pensiones y los intereses de la deuda; hay trenes que chocan o se salen de las vías por falta de inversión; y se producen apagones generalizados por la incapacidad de Red Eléctrica.

Pero tú eres el mejor. Vas a endeudarte para sacar adelante todo esto y poner en riesgo a tu familia. Por eso, te aconsejo que priorices tus gastos si aún no te has metido en el lío o que reacciones y recortes urgentemente si ya estás dentro.

Te admiro, pero recuerda la novela de Michael Hopf, en la que se afirma:

«Los tiempos difíciles crean hombres fuertes; los hombres fuertes crean tiempos fáciles; los tiempos fáciles crean hombres débiles; y los hombres débiles crean tiempos difíciles».

Supongo que ya lo has entendido: estás rodeado de gente débil. Si no me crees, ve a comprobar si alguno de los que están en la Puerta del Sol trabaja mañana, porque tú tendrás que mantener a todos esos vividores. Y lo que viene los matará, porque el sistema ya ha colapsado y todos ellos circulan con las luces cortas.

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LECTOR AL HABLA