Vivir en Tenerife se está convirtiendo para muchos en un bien de lujo. El precio de la vivienda en la Isla cerró 2025 en niveles inasumiblemente altos, con una brecha territorial cada vez más marcada entre el sur turístico, el área metropolitana y los municipios del norte y del interior.
Dos grandes indicadores de mercado basados en precios de oferta —los informes de Idealista y el índice de Fotocasa— coinciden en el diagnóstico: el encarecimiento se consolidó a lo largo del año y la “Tenerife accesible” se ha ido encogiendo.
El sur marca el techo
La franja turística del sur volvió a actuar como motor de precios. En Adeje, Idealista situaba el precio en 4.443 €/m² en noviembre de 2025, mientras que Fotocasa lo elevaba a 5.043 €/m² en diciembre.
Arona se movía en rangos muy altos: 3.731 €/m² (Idealista, noviembre) y 4.040 €/m² (Fotocasa, diciembre). Guía de Isora, otro municipio con fuerte componente residencial ligado a producto turístico y segunda residencia, aparecía en 4.078 €/m² (Idealista) y 4.840 €/m² (Fotocasa).
Incluso dentro de ese “sur caro”, el mensaje es claro: la referencia ya no es solo “más caro que el resto”, sino un suelo de precios que se aproxima al de mercados peninsulares tensionados, con picos en determinadas microzonas.
En términos de evolución anual, idealista reflejaba incrementos relevantes en estos municipios, aunque con ritmos distintos: Adeje (+7,9% interanual) y Arona (+10,2%) a cierre de noviembre.
Área metropolitana
Santa Cruz y La Laguna mantuvieron una presión constante, alimentada por demanda residencial estable, menor disponibilidad de suelo finalista y rotación del parque existente.
En Santa Cruz de Tenerife, Idealista apuntaba a 2.512 €/m² (noviembre de 2025) y Fotocasa a 2.965 €/m² para Santa Cruz de Tenerife capital (diciembre).
En La Laguna, el indicador de Idealista se situaba en 2.072 €/m² (noviembre), frente a 2.296 €/m² en Fotocasa (diciembre).
Lo importante aquí es en la velocidad: Idealista atribuía a Santa Cruz una subida interanual del 17,3% y a La Laguna del 19,9% a noviembre de 2025, señal de que el encarecimiento no fue solo un fenómeno “de costa turística”.
El norte y el interior: subidas rápidas
El norte muestra valores inferiores al sur, pero con tendencia ascendente y episodios de aceleración. Puerto de la Cruz se movía en niveles altos para el norte: 3.404 €/m² (Idealista, noviembre) y 3.449 €/m² (Fotocasa, diciembre).
La Orotava aparecía en torno a 2.014 €/m² (Idealista) y 2.181 €/m² (Fotocasa). En Icod de los Vinos, los indicadores eran más bajos: 1.491 €/m² (Idealista) y 1.923 €/m² (Fotocasa), aunque en algunos municipios Fotocasa advierte de cálculos aproximados por menor muestra.
Qué deja 2025 y qué anticipa 2026
El balance insular es, en esencia, una doble Tenerife: una franja sur que fija el techo de precios y un resto del territorio donde el encarecimiento se va extendiendo hacia zonas tradicionalmente más asequibles.
Para el comprador residente, el mensaje de 2025 es que la discusión ya no es solo “dónde es caro”, sino “dónde queda margen”, con diferencias de miles de euros por metro cuadrado entre municipios de la misma isla y subidas interanuales de doble dígito en varios de ellos.







