La revalorización de las pensiones arranca 2026 con una mejora automática para millones de hogares.
El incremento general aprobado para las pensiones contributivas (y Clases Pasivas) es del 2,7%, un ajuste ligado al mecanismo que actualiza las cuantías con el promedio del IPC.
La medida busca preservar el poder adquisitivo, pero también deja un efecto colateral: en las comunidades donde la pensión media es más baja, la brecha con la media estatal tiende a mantenerse —e incluso a ampliarse ligeramente— cuando el porcentaje es igual para todos.
Cuánto sube en Canarias
Con los últimos datos oficiales disponibles (diciembre de 2025), en Canarias hay 213.538 pensiones de jubilación y la pensión media de jubilación se sitúa en 1.397,33 euros al mes.
Aplicando el 2,7% de revalorización, esa cuantía pasaría a rondar 1.435,06 euros mensuales.
Traducido a un año completo, el incremento medio equivale a 37,73 euros más al mes.
En el sistema español, la jubilación se abona habitualmente en 14 pagas, de modo que la mejora total anual se sitúa en torno a 528,19 euros.
Por eso, cuando se habla de “unos 532 euros más”, lo correcto es entenderlo como un redondeo: el cálculo con las cifras oficiales de diciembre arroja aproximadamente 528 euros (cerca de “530”).
La brecha
La subida es una buena noticia para los perceptores, pero no elimina la diferencia con la media estatal. En diciembre de 2025, la pensión media de jubilación en España era de 1.512,73 euros al mes, frente a los 1.397,33 de Canarias. La distancia era, por tanto, de 115,40 euros mensuales.
Tras aplicar el 2,7% a ambos niveles, la media estatal se situaría alrededor de 1.553,57 euros y la canaria en 1.435,06 euros. El diferencial quedaría en torno a 118,52 euros al mes. Es decir, la brecha no desaparece porque el porcentaje se aplica sobre una base mayor en el conjunto del país.
Mínimas y no contributivas
El incremento del 2,7% es el “suelo” general, pero 2026 incluye también una política de refuerzo para las prestaciones más bajas. El marco normativo fija cuantías mínimas actualizadas para 2026 y establece importes concretos en función de la situación familiar y del tipo de pensión.
Por ejemplo, la pensión mínima de jubilación para titulares de 65 años o más en unidad económica unipersonal queda en 13.106,80 euros anuales, y la de jubilación con cónyuge a cargo en 17.592,40 euros anuales.
En paralelo, las pensiones no contributivas de jubilación e incapacidad se sitúan en 8.803,20 euros anuales.
Qué significa
El dato clave para 2026 no es solo “cuánto sube”, sino “qué retrata” esa brecha persistente: carreras de cotización más irregulares, bases de cotización históricamente inferiores y un mercado laboral con mayor peso de salarios medios más bajos tienden a trasladarse, años después, a pensiones medias inferiores.
Así, Canarias gana oxígeno con la revalorización, pero afronta el mismo desafío estructural, mejorar salarios y estabilidad laboral para que la distancia con la media estatal no se consolide también en la jubilación.







