Voy a recurrir a Antonio Tabucci y a su excelente obra Sostiene Pereira para hacer la crónica de las declaraciones en sede judicial de Aldama, financiador de políticos y eje de la corrupción del Gobierno de Sánchez. Sostiene Aldama que a Ábalos le dio dos millones de euros y que cuando le pidió más tuvo que advertirle que él no era el Banco de España; y sostiene Aldama que a Santos Cerdán, hoy número dos de Sánchez en el PSOE, le entregó en un bar un sobre con 15.000 euros. Sería para comprarse un bocadillo. Sostiene Aldama que Koldo, el guardaespaldas gordo de Ábalos, fue enchufado por Sánchez en el pozo negro y sostiene también Aldama que le soltó 500.000 euros para comprarse una casa (a Koldo). Sostiene Aldama que fue Sánchez quien quiso conocerlo personalmente y también sostiene Aldama que el ministro canario Torres, el que fuera presidente canario, le pidió 50.000 euros “por la gestión de las mascarillas”, aunque no consta que los hubiera recogido. Sostiene Aldama que la mujer de Sánchez, que es como la mujer de rojo, estaba en varias salsas raras y sostiene Aldama que no sabe a lo que vino la Delcy a España, pero que aquello oro no parecía porque eran tantas las maletas que se habría caído el avión. Sostiene Aldama que Sánchez sabía de la llegada de la sátrapa fea y que ella pretendía estar cinco días en España, en un chalé alquilado –¿en El Viso?—, que fue revisado por el CNI, pero que tenía mucho miedo y que Ábalos tuvo que llamar a Sánchez desde Barajas para darle tranquilidad. Caramba, para lo que se usa al CNI, estoy asombrado. Sostiene Aldama que esto está podrido, pero, miren, Sánchez ha logrado enviar a Teresa Ribera a Europa (más de 30.000 euros al mes) y aprobar la reforma fiscal, de lo que deduce –y esto no lo sostiene ni Pereira, ni Aldama, sino yo— que no hay oposición. O que si la hay es muy torpe, porque lo pierde todo ante este dictadorzuelo de aldea sin escrúpulos, este sicópata que gobierna este país en la época más corrupta de su existencia. Como todo el mundo tiene un muerto en el armario, Sánchez va escapando, pero algunos ya sueñan con verlo salir esposado de La Moncloa. Hay un gran artículo de Jorge Bustos en El Mundo: “…Pero sobre todo no tienes derecho a robarnos la fantasía de verte salir esposado del palacio de La Moncloa. Eso no va a pasar, sólo ocurre en las películas”. No es lo que sostenga Pereira, en la ficción, ni Aldama, en la realidad. Es que el país no se sostiene. Por cierto, hasta El País se ha quitado de en medio. La Moncloa ya huele a chamusquina. Insinúa Aldama que hay que rastrear la República Dominicana. ¿En busca de los huesos de Colón?
sábado, 17 enero,2026







