Sergio Ramos, tras finalizar su etapa en los Rayados de Monterrey el pasado 16 de diciembre, ha irrumpido con fuerza en el proceso de venta del Sevilla FC. El defensa de Camas, que cumplirá 40 años en marzo, encabeza un grupo de inversores que ya ha presentado una oferta formal a los actuales máximos accionistas de la entidad de Nervión.
La propuesta surge en un momento de estancamiento en las negociaciones con un fondo de inversión estadounidense, cuyas expectativas se enfriaron tras conocer los resultados de la auditoría financiera del club. Ramos, que nunca ha ocultado su vínculo emocional con el equipo donde se formó, busca ahora liderar una reconstrucción institucional que devuelva la estabilidad a un Sevilla sumido en años de crisis de gestión.
A pesar de su ambicioso proyecto como propietario, el deseo de Sergio Ramos sigue siendo competir al máximo nivel. El central ha regresado a España con el objetivo de encontrar acomodo en un club europeo para mantener sus opciones de ser convocado por Luis de la Fuente para el próximo Mundial. Sin embargo, este doble deseo plantea un complejo escenario jurídico.
La actual normativa deportiva en España, endurecida tras incidentes previos de conflicto de intereses, prohíbe que un futbolista en activo posea una participación significativa en un club de la misma competición en la que participa. Esto obligaría a Ramos a elegir entre jugar en LaLiga o formalizar su entrada en el accionariado sevillista, a menos que opte por competir en una liga extranjera mientras ejerce como propietario en la sombra.
Para el entorno del Sevilla, la irrupción se ve como una vía para recuperar la identidad perdida. El proyecto de Ramos contaría con el respaldo de figuras históricas y especialistas en gestión deportiva que buscan sanear una deuda que, según diversas fuentes, lastra gravemente la planificación del equipo.
Ramos continúa ejercitándose por su cuenta. Los próximos días serán decisivos para determinar si el histórico capitán regresa al Sánchez-Pizjuán con las botas puestas o si lo hace directamente para ocupar el sillón presidencial en una nueva etapa para el sevillismo.







