El FC Barcelona logró este sábado una trabajada victoria por 2-0 frente al CA Osasuna en el Camp Nou, correspondiente a la decimosexta jornada de LaLiga EA Sports 2025-26, en un partido que se le había puesto espeso ante una defensa rojilla muy ordenada y que necesitó la inspiración de Raphinha para romper el guion competitivo y abrir el marcador.
Desde el inicio, el conjunto dirigido por Hansi Flick monopolizó la posesión del balón, rondando el 80 % y generando más de veinte intentos de remate, frente a un Osasuna que se mostró disciplinado con un bloque bajo muy compacto, dispuesto a sacar rédito de transiciones lideradas por Víctor Muñoz y Budimir, y que obligó a los barcelonistas a jugar con paciencia para intentar encontrar espacios entre líneas.
El guion del encuentro reflejaba la superioridad territorial del Barça, pero con escasa profundidad y sin ocasiones claras que alterasen el marcador hasta la segunda mitad. Un gol de Ferran Torres en la primera parte fue anulado por fuera de juego tras revisión del VAR tras un pase inicial de Raphinha, lo que mantenía el empate sin goles al descanso ante la notable actuación del portero Sergio Herrera.
Fue en la segunda parte cuando tuvo lugar la acción decisiva. Tras una transición conducida por Pedri, Raphinha recibió en el borde del área, amagó el disparo y lanzó un tiro potente y ajustado que superó a Herrera, rompiendo así la resistencia visitante en el minuto 70. Este tanto no solo desbloqueó el partido sino que insufló energía a un Camp Nou que veía cómo el marcador por fin se movía tras una larga fase de dominio ineficaz.
El brasileño no conformó con ese tanto y, cerca del final, en el minuto 86, aprovechó un centro desviado para firmar el 2-0 definitivo, estableciendo así su doblete y confirmando su papel clave en la victoria barcelonista. Con este resultado el Barça alcanzó los 43 puntos, ampliando su ventaja en el liderato de LaLiga a siete sobre el Real Madrid, que al cierre de la jornada aún debía disputar su partido ante el Alavés.
La victoria refleja la paciencia táctica de los azulgranas frente a un muro defensivo bien estructurado, y resume la importancia de contar con jugadores capaces de decidir con un golpe de calidad individual cuando los espacios son escasos. Raphinha, con su doblete, se consolidó así como la pieza diferencial en un duelo que hasta entonces parecía atascado, permitiendo al Barcelona acabar el año reforzado en la cima de la clasificación.







