Apenas dos días después de que Netflix anunciara la compra del negocio de estudios y streaming de Warner, Paramount Skydance ha puesto sobre la mesa una oferta pública de adquisición (OPA) hostil por valor de 108.400 millones de dólares para hacerse con la totalidad de Warner Bros. Discovery (WBD), incluyendo su división de televisión por cable, noticias y entretenimiento.
Paramount ha ofrecido 30 dólares por acción en efectivo, una cifra que supera con creces los 27,75 dólares por acción (mezcla de efectivo y acciones) ofrecidos por Netflix. Según la compañía dirigida por David Ellison, su oferta representa unos 18.000 millones de dólares adicionales en efectivo para los accionistas de WBD en comparación con la propuesta de Netflix.
El objetivo de Paramount no es solo el estudio de cine y el servicio de streaming —cubiertos por Netflix—, sino también las cadenas de cable, noticias y entretenimiento de Warner: activos como cadenas lineales, canales de televisión, y negocios de contenidos que Netflix no incluía en su oferta.
Paramount ha decidido dirigirse directamente a los accionistas de Warner Bros. Discovery, prescindiendo del consejo de administración de la compañía —una señal clara de que consideran la venta a Netflix como insuficiente y motivan a que los accionistas reconsideren sus opciones.
Tras el anuncio, las acciones de WBD registraron un fuerte repunte en bolsa, mientras que las de Netflix retrocedieron, reflejando la incertidumbre en el mercado sobre quién terminará controlando uno de los gigantes del entretenimiento mundial.
El enfrentamiento deja en suspenso el acuerdo que parecía encarrilado. Lo que hace apenas unos días se veía como una fusión histórica entre Netflix y Warner Bros., hoy se ve amenazada por un golpe de efecto de Paramount. La batalla por quién dominará Hollywood entra en una nueva fase.







