Las autoridades del Reino Unido han atribuido al presidente ruso, Vladimir Putin, la “responsabilidad moral” por la muerte de Dawn Sturgess, la mujer británica que falleció tras entrar en contacto en 2018 con el agente nervioso Novichok, en lo que hoy se considera una operación de Estado ordenada desde Moscú. La conclusión figura en el informe final de la comisión pública que investiga el caso, presentado ante el Parlamento y dado a conocer ayer.
El documento, presidido por el ex‑magistrado del Tribunal Supremo británico Lord Hughes of Ombersley, establece que los atentados —primero contra el exespía Sergei Skripal y su hija en Salisbury y luego, meses después, la muerte de Sturgess— “deben haber sido autorizados al más alto nivel”, apuntando directamente hacia Putin.
La conclusión llega tras una revisión exhaustiva de pruebas: los agentes de la inteligencia militar rusa (la GRU) usaron un frasco de perfume contaminado con Novichok para intentar eliminar a Skripal, y abandonaron la botella en un espacio público de Salisbury, desde donde fue recogida por un ciudadano, cuyo compañero entregó el envase a Sturgess accidentalmente convirtiéndola en víctima fatal.
El informe subraya que el empleo de un arma química en plena ciudad y la posterior dispersión del agente tóxico constituyen una “demostración de poder” por parte del Estado ruso y un acto “asombrosamente imprudente”, que puso en peligro a numerosos ciudadanos inocentes.
Como consecuencia inmediata, el Gobierno británico anunció sanciones contra la GRU en su conjunto y contra once individuos identificados como responsables directos del operativo. Además, convocó al embajador ruso en Londres para exigir explicaciones y rechazar este ataque —calificado por el primer ministro británico, Keir Starmer, como “una brutal agresión contra ciudadanos inocentes”.
La familia de Dawn Sturgess expresó su alivio por el reconocimiento oficial del daño y la responsabilidad, aunque lamentó que no se ofrezca una justicia efectiva: los presuntos autores siguen en Rusia, donde no existe tratado de extradición.







