El FC Barcelona ha logrado salir con vida de la caldera de St James’ Park tras rascar un empate (1-1) ante el Newcastle United que sabe a gloria dadas las circunstancias. En un encuentro donde los azulgranas se vieron superados por la intensidad británica durante casi los 90 minutos, un penalti transformado por Lamine Yamal en el tiempo de descuento (90+5′) rescató un resultado esperanzador para la vuelta de estos octavos de final de la Champions League.
Desde el pitido inicial, el conjunto de Hansi Flick se vio arrollado por el ritmo frenético de las «Urracas». El Newcastle, espoleado por su afición en una noche histórica para el club, encerró al Barça en su área y estuvo a punto de adelantarse a los tres minutos, cuando Pau Cubarsí salvó bajo palos un error de Joan Garcia. El guardameta de Sallent se convirtió en el sostén del equipo en la primera mitad, desbaratando las peligrosas incursiones de un Anthony Elanga eléctrico. Mientras tanto, el Barça deambulaba sin brújula, con Pedri y Marc Bernal asfixiados por la presión local y un ataque que solo inquietó con un centro de Raphinha que Dan Burn casi introduce en su propia portería.
La tónica no varió tras el descanso. El Newcastle mantuvo el mazo arriba y el Barcelona siguió mostrándose incapaz de hilvanar juego, perdiéndose en imprecisiones y falta de desmarques. Lewandowski tuvo una opción aislada tras un servicio de Cancelo, pero su remate se marchó desviado. El asedio inglés acabó encontrando premio en el minuto 86: un centro de Murphy encontró a Harvey Barnes libre de marca tras un desajuste defensivo clamoroso, permitiendo al atacante batir a Joan Garcia para poner un 1-0 que parecía definitivo.
Sin embargo, el fútbol guardaba un giro de guion inesperado. En la última acción del choque, Dani Olmo, que había entrado de refresco, fue derribado de forma clara por Malick Thiaw dentro del área. Lamine Yamal asumió la responsabilidad y, con una sangre fría impropia de su edad, engañó a Aaron Ramsdale desde los once metros para firmar las tablas definitivas. Más allá del marcador, la noticia positiva para Flick es que ni Fermín ni el propio Lamine vieron la amarilla, por lo que podrán estar en la vuelta en el Spotify Camp Nou. El Barça sobrevive a una noche gélida y gris en Newcastle, dejando la resolución de la eliminatoria para Barcelona con un botín mucho mayor que sus méritos sobre el césped.







