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domingo, 18 enero,2026

La Vuelta 2025 se tiñe de política tras el parón al Israel-Premier Tech por un grupo de propalestinos

La contrarreloj por equipos de la Vuelta a España, con salida y meta en Figueres, se convirtió hoy en un episodio tan deportivo como político. A los pocos minutos de lanzarse a la ruta, el conjunto Israel-Premier Tech se topó con un grupo de manifestantes que irrumpió en la calzada con banderas palestinas y pancartas, obligando a varios ciclistas a detenerse y a frenar en seco el relevo de sus compañeros. El incidente, que la organización calificó de “intolerable”, alteró la competición y acabó con el equipo israelí a 54 segundos del mejor tiempo del día. La dirección de carrera anunció que denunciará a los responsables y las fuerzas de seguridad practicaron al menos una detención en el mismo punto del recorrido.

La etapa —una crono de 24,1 kilómetros por el corazón ampurdanés, con el Museu Dalí como telón de fondo— coronó a UAE Team Emirates-XRG, que se impuso con 25:26 (casi 57 km/h de media), mientras Visma-Lease a Bike se quedó a ocho segundos y le bastó para devolver el maillot rojo a Jonas Vingegaard. El danés recupera el liderato por estrecho margen sobre el tridente de UAE —Juan Ayuso, João Almeida y Marc Soler—, que se queda al acecho a ocho segundos, con Giulio Ciccone a nueve. El anterior dueño del liderato, David Gaudu (Groupama-FDJ), cayó a la sexta plaza tras una crono discreta.

El corte en la carretera se produjo cuando Israel-Premier Tech encadenaba su primer bloque de relevos. Varios activistas invaden la vía y a las motos de enlace abriendo paso entre gritos y banderas; medio equipo llega a pararse, el otro medio reduce drásticamente la marcha. “Nuestros corredores están conmocionados; esto no puede pasar en una gran vuelta”, lamentó el conjunto en un primer comunicado tras cruzar la meta. Diferentes medios especializados y generalistas consignaron la paralización temporal y el tiempo perdido, así como la conexión expresa con la guerra de Gaza que exhibían las pancartas. La organización de la Vuelta y varias voces del pelotón subrayaron el riesgo para la seguridad que entraña cualquier irrupción en una crono por equipos, la modalidad más sensible a los sobresaltos externos por su velocidad y la proximidad entre corredores.

El episodio reabre un debate recurrente en el ciclismo profesional: ¿cómo blindar las carreras sin desnaturalizar su esencia abierta? La Vuelta, como el Tour o el Giro, transcurre por vías públicas y depende de un equilibrio delicado entre el cordón policial, las vallas en los puntos críticos y el civismo del público. En Figueres, ese equilibrio saltó por los aires unos segundos que costaron puestos y opciones a Israel-Premier Tech. La organización ya ha avanzado que reforzará el dispositivo en los próximos días e interpondrá denuncias por alteración del orden público y peligro para la integridad de los deportistas; la policía catalana confirmó la retención de un sospechoso vinculado a la protesta.

La Vuelta 2025 quería que Figueres fuese un guiño a Dalí y terminó siendo un cuadro de realismo puro: deporte, tensión y política cruzándose a tumba abierta en una recta de contrarreloj. La carrera sigue, pero lo ocurrido hoy obligará a revisar protocolos y a preguntarse, una vez más, dónde acaba el derecho a la protesta y dónde empieza la obligación de proteger a quienes compiten.

Redacción
Redacción
Equipo de Redacción de elburgado.com

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