La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha incoado un expediente sancionador contra el creador de contenido Ibai Llanos por el presunto incumplimiento de la Ley General de Comunicación Audiovisual. El organismo regulador señala que el comunicador habría vulnerado el artículo 94 de la normativa vigente, que regula las comunicaciones comerciales y la protección del consumidor en las plataformas de intercambio de vídeos.
Este movimiento administrativo tiene su origen en el marco regulatorio establecido hace tres años, cuando la CNMC comenzó a perfilar la figura de los usuarios de especial relevancia, conocidos coloquialmente como influencers o streamers de gran alcance. Según el criterio del organismo, estos creadores de contenido deben estar inscritos en el Registro Estatal de Prestadores de Servicios de Comunicación Audiovisual, lo que les obliga a cumplir con las mismas exigencias de transparencia y control publicitario que se aplican a las cadenas de televisión convencionales.
El motivo principal de la investigación se centra en la aparición de latas de Coca-Cola durante la presentación de los artistas para La Velada del Año 2025. Según la normativa vigente, los prestadores de servicios de especial relevancia deben identificar claramente cualquier contenido patrocinado mediante el uso de etiquetas como #publi o advertencias verbales. En este caso, la CNMC considera que la presencia del producto no fue señalizada adecuadamente, lo que constituye una práctica de publicidad encubierta prohibida por el artículo 94 de la ley.
El propio Ibai Llanos ha reaccionado a la noticia a través de sus redes sociales con un tono irónico, confirmando que el expediente se debe a la aparición de las mencionadas latas de refresco en el evento de presentación. La infracción, calificada como grave, conlleva sanciones económicas que oscilan entre los 30.000 y los 750.000 euros. El organismo dispone ahora de un plazo de doce meses para resolver el expediente, mientras que el creador de contenido cuenta con un mes para presentar las alegaciones que considere oportunas en su defensa.
Este caso sienta un precedente importante para el sector, ya que confirma que el periodo de carencia y adaptación de los grandes creadores de contenido a la ley audiovisual ha finalizado, dando paso a una fase de supervisión y sanción activa por parte de las autoridades competentes.







