La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Tenerife, entidad adjudicataria del proyecto, atribuye el retraso a dos factores principales: un otoño e invierno más lluviosos de lo habitual, que ha vuelto poco practicables los terrenos, y la necesidad de resolver trámites administrativos para poder ejecutar y justificar la actuación en plazo.
El diseño técnico del proyecto es, en esencia, una fase de prospección no invasiva. Según la información oficial del Gobierno de Canarias, el plan contempla inspeccionar aproximadamente 90.000 metros cuadrados de terrenos anexos al aeropuerto mediante tecnología de georradar, y culminar con un informe técnico que recoja resultados y recomendaciones para futuras intervenciones.
El presupuesto difundido por el Ejecutivo autonómico asciende a 14.900 euros y la actuación se enmarca en financiación estatal de Memoria Democrática.
En paralelo, la asociación ha explicado que la actuación se centra en una parcela próxima a instalaciones militares (BHELMA VI) y ha agradecido la “plena colaboración” encontrada tanto en la Viceconsejería de Justicia como en el Mando de Canarias para articular el estudio.
Un lugar sensible
El interés por Los Rodeos no nace de la nada: se apoya en una combinación de investigación previa, memoria oral y antecedentes documentales. Un elemento clave es la vinculación histórica entre la infraestructura aeroportuaria y el trabajo forzado durante la dictadura.
En una guía municipal de Memoria Democrática de La Laguna (2023) se recoge que el campo de concentración de Los Rodeos se creó con la finalidad de emplear trabajadores forzosos en la construcción de la futura terminal de pasajeros, y se describe un recinto cercado con alambre de púas y tiendas de campaña destinado a alojar a alrededor de 150 presos, según testimonios recogidos en memorias publicadas.
El núcleo del proyecto actual es comprobar, con metodología instrumental, si existen indicios compatibles con enterramientos. La asociación sostiene que las hipótesis sobre asesinatos y posibles fosas en el entorno aparecen en trabajos promovidos por el propio colectivo y publicados en 2011, y que existen testimonios que sitúan hallazgos previos durante obras en la zona.
En esa línea, la entidad cita un testimonio según el cual, en los años sesenta, una ampliación hacia el sur de la cabecera de pista habría sacado a la luz una fosa común con restos de siete personas.
Lo que ocurra en Los Rodeos se inserta en un panorama nacional todavía incompleto: estimaciones oficiales difundidas en 2025 señalan que, tras miles de exhumaciones en los últimos años, aún quedarían en torno a 11.000 cuerpos por recuperar en fosas del franquismo, con el riesgo añadido de que infraestructuras y transformaciones del territorio hayan borrado o alterado evidencias.
Georradar
Si se retoma en primavera de 2026, la aportación del georradar será doble: acotar zonas prioritarias con anomalías del subsuelo y reducir intervenciones a ciegas.
No será una “prueba definitiva”, pero sí un filtro técnico para decidir si procede excavar, dónde y con qué garantías, en un espacio cargado de historia y, a la vez, muy condicionado por décadas de obras y usos intensivos del suelo.







