El FC Barcelona logró este martes la victoria ante el Eintracht Frankfurt en la sexta jornada de la fase de grupos de la Champions League, disputada en un Camp Nou. Jules Koundé fue el gran protagonista del partido con un doblete de cabeza, asistido por Marcus Rashford, que entró tras el descanso y revolucionó al equipo blaugrana.
Con este triunfo, el tercero en la fase de grupos, el Barça alcanza los diez puntos y se coloca en la pelea por los puestos de octavos de final, mientras que el Frankfurt suma su cuarta derrota consecutiva.
El encuentro comenzó cuesta arriba para los locales, ya que Ansgar Knauff adelantó a los alemanes tras una salida rápida de Brown que sorprendió a la defensa culé. Hasta ese momento, el Barça había dominado con claridad, pero chocó con la defensa adelantada y muy organizada del Frankfurt, que apenas concedió espacios.
En la primera mitad, los intentos de Lewandowski y Raphinha fueron controlados por los centrales alemanes, y Fermín estuvo constantemente marcado por Skhiri. Incluso el conjunto alemán tuvo una oportunidad para ampliar su ventaja en los instantes finales del primer tiempo con un disparo de Skhiri que se fue alto.
Tras el descanso, Hansi Flick dio entrada a Marcus Rashford, y su presencia cambió el rumbo del partido. De sus intervenciones nacieron las jugadas que permitieron a Koundé marcar los dos goles que dieron la vuelta al marcador: el primero tras un centro desde la banda izquierda y el segundo rematando un saque de esquina servido por Lamine Yamal. Entre medias, Chaibi también tuvo ocasiones para ampliar la ventaja, incluyendo un disparo al larguero.
Con el marcador favorable, el Barça manejó el partido con calma, controlando la posesión y dejando que Pedri dirigiera el ritmo desde el centro del campo. Joan García respondió con seguridad ante cualquier intento del Frankfurt, y los cambios realizados por Flick permitieron a los azulgranas dosificar esfuerzos de cara a los próximos compromisos de la semana.
El Barcelona volvió a demostrar su capacidad de reacción y consolidó su posición en la tabla del grupo, gracias a la combinación de la frescura de Rashford, la efectividad aérea de Koundé y la dirección de Pedri.







