Las fuerzas de seguridad italianas han asestado este sábado un golpe demoledor a las estructuras financieras de apoyo al terrorismo yihadista en Europa. En una operación de gran envergadura coordinada por la Dirección de Distrito Antimafia de Génova, la Policía del Estado y la Guardia di Finanza han desarticulado una red acusada de financiar directamente a la organización Hamás bajo la apariencia de ayuda humanitaria.
La intervención se ha saldado con la detención de nueve personas, todas ellas bajo medida de prisión preventiva por orden del Tribunal de Génova. Entre los arrestados destaca Mohammad Hannoun, figura central de la trama y presidente de la Asociación de Palestinos en Italia, a quien los investigadores señalan como el presunto jefe de la célula y principal dinamizador de los flujos de capital hacia la organización terrorista.
El despliegue policial no solo se ha centrado en las detenciones, sino que ha atacado directamente el pulmón económico de la red. El juez ha ordenado la incautación de bienes y activos financieros por un valor superior a los ocho millones de euros. Según las pesquisas, la trama utilizaba tres asociaciones caritativas —con sedes en Génova y Milán— para recaudar fondos que, supuestamente destinados a la población civil de Gaza, terminaban siendo desviados mediante complejas triangulaciones bancarias internacionales hacia las estructuras operativas de Hamás.
Los informes de inteligencia subrayan que el flujo de dinero se intensificó de forma alarmante tras los ataques del 7 de octubre de 2023. De los más de siete millones de euros rastreados en el último periodo, una parte sustancial habría sido transferida a través de entidades en países terceros para burlar los controles europeos. La operación ha contado con la colaboración de las autoridades de los Países Bajos y otros socios de la Unión Europea, lo que evidencia la ramificación continental de esta estructura de financiación.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, han felicitado a los agentes por una investigación que, en palabras del titular de Interior, ha logrado desgarrar el velo que ocultaba actividades de apoyo al terrorismo tras una fachada de solidaridad. La operación sigue abierta y no se descartan nuevas ramificaciones, mientras los detenidos se enfrentan a cargos de conspiración para el terrorismo internacional y subversión del orden democrático.







