El Gobierno francés ha concedido una autorización excepcional para que aviones militares de Estados Unidos utilicen una de las bases aéreas situadas en territorio nacional francés. Según han confirmado fuentes del Elíseo, este permiso tiene un alcance estrictamente limitado y excluye de forma taxativa la utilización de cazas de combate o aeronaves que participen directamente en las operaciones de ataque que la administración de Donald Trump está ejecutando sobre objetivos en Irán. Esta decisión marca una diferencia sustancial con la postura de España, que ha mantenido el cierre total de sus bases de Rota y Morón para cualquier fin relacionado con el actual conflicto.
La autorización francesa se restringe a tareas de apoyo logístico, transporte de material no ofensivo y labores de evacuación o reabastecimiento médico. París ha subrayado que este permiso se aplica únicamente a una instalación dentro del hexágono francés y no afecta a las bases que Francia mantiene operativas en Oriente Próximo, donde la estrategia de seguridad se rige por protocolos distintos para evitar una implicación directa en la escalada bélica regional. Con esta medida, el presidente Emmanuel Macron busca equilibrar la solidaridad con su aliado histórico estadounidense sin comprometer la posición diplomática de Francia, que sigue abogando por una desescalada y la preservación de la integridad territorial de los países de la zona.
Desde el Ministerio de las Fuerzas Armadas se ha insistido en que cada solicitud de vuelo o aterrizaje será supervisada de manera individual por las autoridades galas para garantizar que se cumple el compromiso de no participación en acciones de combate. Esta vía intermedia elegida por París permite a Washington aliviar parte de su presión logística en Europa, aunque el Pentágono sigue considerando insuficientes estos apoyos limitados frente a la envergadura de la operación Furia Épica. El movimiento francés también envía un mensaje político al resto de socios europeos, desmarcándose tanto del bloqueo absoluto español como del apoyo incondicional que han mostrado otros países del flanco oriental de la OTAN.
Teherán ha advertido de que cualquier facilitación de infraestructuras a las fuerzas de Estados Unidos será considerada una actitud hostil. El Gobierno francés deberá enfrentar las críticas de las formaciones de oposición, que cuestionan si este permiso logístico es el primer paso hacia una implicación mayor en un conflicto que Francia, oficialmente, trata de contener mediante la vía diplomática.







