La tradicional Noche del Embutido, uno de los eventos más esperados de las fiestas patronales de Moncada, se convirtió en escenario de un altercado. Martín Pérez Aranda, concejal de Seguridad Ciudadana y Fiestas del Ayuntamiento de Moncada y esposo de la alcaldesa, Amparo Orts, protagonizó en la madrugada del sábado un enfrentamiento con un grupo de jóvenes durante una verbena, tras ser increpado con gritos de “rojo” y cánticos ofensivos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Las imágenes, que han corrido como la pólvora en redes sociales, muestran al edil socialista haciendo un corte de mangas desde el escenario antes de lanzarse hacia los asistentes, un gesto que ha desatado una ola de críticas y peticiones de dimisión por parte de la oposición.
El incidente ocurrió alrededor de las cuatro de la madrugada del sábado 6 de septiembre, durante el Moncadance Festival, un concierto gratuito dentro las fiestas patronales de Moncada, una localidad de 21.000 habitantes en la provincia de Valencia. La celebración, conocida como la Noche del Embutido, atrae cada año a cientos de personas, especialmente jóvenes, que disfrutan de música y ambiente festivo. Sin embargo, la noche dio un giro inesperado cuando un grupo de asistentes, en su mayoría adolescentes, comenzó a corear insultos contra Pedro Sánchez, incluyendo el cántico “¡Pedro Sánchez, hijo de puta!” y gritos de “rojo” dirigidos al concejal, quien se encontraba en el escenario supervisando el evento.
Martín Pérez Aranda, de 47 años y conocido en el municipio por su papel como concejal y su matrimonio con la alcaldesa socialista Amparo Orts, reaccionó de manera impulsiva. Según su propia versión, su intención fue “poner fin a una pelea que se había originado entre jóvenes”. Sin embargo, los vídeos difundidos en redes sociales contradicen esta narrativa: antes de bajar del escenario, Pérez realizó un corte de mangas hacia el público y, acto seguido, se lanzó hacia los asistentes con una actitud agresiva, desencadenando una trifulca con empujones y forcejeos. En el tumulto, un vigilante de seguridad terminó en ropa interior tras perder parte de su uniforme, un detalle que añadió un toque surrealista al incidente y que el propio concejal confirmó en declaraciones posteriores.
La grabación del altercado, captada por varios asistentes y viralizada en plataformas como X, ha generado una tormenta política en Moncada. En las imágenes, se observa a Pérez Aranda respondiendo a los insultos con un gesto obsceno antes de abalanzarse hacia el grupo de jóvenes, algunos de los cuales lo increpaban directamente. Aunque el edil afirmó que “resbaló” al bajar del escenario y que los jóvenes lo sujetaron, testigos citados por medios aseguran que no existía ninguna pelea previa y que la reacción del concejal fue motivada exclusivamente por los cánticos contra Sánchez. “No había ninguna pelea, solo gritos contra el presidente. Él se lo tomó como algo personal”, relató un asistente al concierto.
El incidente, que no dejó heridos ni detenidos según la Policía Local de Moncada, ha puesto en el punto de mira la gestión de Pérez Aranda, encargado precisamente de la seguridad ciudadana. El PP y Vox, principales partidos de la oposición, han exigido su dimisión inmediata, calificando su comportamiento de “intolerable” y “vergonzoso”. “El vídeo habla por sí solo. Cortes de mangas a los jóvenes y una agresión que no puede quedar impune. Sentimos el mismo bochorno que toda Moncada”, declaró el PP en un comunicado difundido en redes sociales. Por su parte, Vox tachó la actitud del concejal de “irresponsable” y pidió la intervención de la alcaldesa para “restablecer la dignidad del municipio”.
En su defensa, Martín Pérez Aranda insistió en que su intención era evitar un conflicto mayor y proteger la seguridad del evento. En declaraciones a Levante-EMV, señaló que algunos jóvenes intentaron subirse al escenario y que los cánticos no solo se dirigían contra Sánchez, sino también contra el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón. “No me gusta que las fiestas del pueblo sirvan para este tipo de cosas. Me resbalé al bajar y los jóvenes me cogieron”, afirmó, atribuyendo su caída a un accidente fortuito. Además, destacó su “experiencia en protección civil” como motivo para intervenir, aunque las grabaciones muestran una actitud más de confrontación que conciliadora.
El PSOE local ha cerrado filas en torno a Pérez Aranda, argumentando que su reacción fue una respuesta humana ante una situación de tensión. La alcaldesa, Amparo Orts, evitó pronunciarse directamente sobre el incidente, pero fuentes del partido aseguraron que el concejal “actuó para garantizar el orden” y que los vídeos han sido “sacados de contexto” por la oposición para desgastar al Gobierno municipal. Sin embargo, la presión no cede, y la oposición ha anunciado que llevará el caso al próximo pleno municipal, exigiendo explicaciones formales y una posible moción para apartar a Pérez de sus funciones.







