La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha asegurado que no existe ningún riesgo para la seguridad de los aficionados que viajen a Guadalajara con motivo de la Copa del Mundo 2026. Las declaraciones de la mandataria intentan aplacar el nerviosismo internacional tras la reciente operación militar en Tapalpa, al sur de Jalisco, que terminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación y el narcotraficante más buscado del país.
El fallecimiento del capo ha desatado una oleada de violencia en diversas zonas del estado de Jalisco, generando dudas sobre la capacidad de las autoridades para proteger las sedes mundialistas. El foco está puesto especialmente en el partido que la selección española de fútbol disputará contra Uruguay el próximo 26 de junio en el Estadio Akron de Guadalajara. Ante el temor de posibles represalias del cartel o enfrentamientos por el control del territorio, Sheinbaum ha insistido en que el Gobierno Federal mantiene un despliegue de seguridad reforzado para blindar tanto la ciudad como las rutas de acceso.
La presidenta ha subrayado que la organización del torneo, que México comparte con Estados Unidos y Canadá, cuenta con protocolos de inteligencia y vigilancia de alto nivel coordinados con la FIFA. Según el Ejecutivo mexicano, la situación en Guadalajara está bajo control y se están tomando todas las medidas preventivas necesarias para que la celebración deportiva se desarrolle con total normalidad. El mensaje busca evitar una caída en la venta de entradas o cancelaciones masivas de turistas extranjeros que tenían previsto desplazarse a la capital jalisciense en junio.
A pesar de las garantías oficiales, el Departamento de Estado de Estados Unidos y otros organismos internacionales mantienen el seguimiento sobre la evolución del conflicto en la región. La muerte de El Mencho supone un golpe estructural al narcotráfico, pero históricamente estos eventos conllevan periodos de inestabilidad interna en las organizaciones criminales. Por el momento, el comité organizador del Mundial mantiene el calendario previsto, confiando en las promesas de seguridad del Gobierno de México para proteger a los miles de aficionados que llegarán al país en menos de cuatro meses.







