Una aeronave de extinción AT-802F que trabajaba en el gran incendio de Porto de Sanabria realizó un aterrizaje de emergencia en la base de Rosinos de la Requejada tras sufrir daños en un estabilizador. El piloto resultó ileso y no se registraron desperfectos en las instalaciones, según fuentes del operativo y servicios de emergencia.
El incidente se produjo al mediodía: detectado el problema en vuelo, un posible daño en un estabilizador, el piloto comunicó la necesidad de una toma de emergencia y aplicó el protocolo estándar —aligerar combustible en circuito de espera sobre zona segura y coordinar la llegada con los equipos terrestres— para minimizar riesgos a la llegada a pista. En la base aguardaban bomberos provinciales y medios de la Junta por si era necesaria una intervención rápida. La aeronave tomó tierra sin daños personales.
El AT-802F es un monoturboprop agrícola adaptado al ataque directo al fuego; muchas unidades en Castilla y León operan con kit anfibio. La descripción de los hechos encaja con un fallo estructural menor gestionado con pericia que, de haberse agravado, podría haber comprometido la vida del piloto.
Las primeras informaciones subrayan la ausencia de heridos y de daños en la base tras el aterrizaje de emergencia. El aparato quedó fuera de servicio a la espera de inspección técnica y dictamen sobre reparaciones. No se han difundido aún detalles sobre causas (impacto con objeto, fatiga de material o avería en operación), que se esclarecerán con la revisión pericial.







