Este viernes ha fallecido en Madrid, a los 77 años, el escritor y periodista Alfonso Ussía, una de las plumas más polémicas e incisivas de la prensa española contemporánea. Ussía murió tras una larga enfermedad, rodeado del respeto de muchos y de las críticas de otros, pero siempre defendiendo un estilo claro, directo y provocador.
Nacido en la capital en febrero de 1948, Alfonso Ussía provenía de una familia con profundas raíces en la tradición literaria y aristocrática: nieto del dramaturgo Pedro Muñoz Seca, mantuvo desde joven una formación informal que no le impidió convertirse, mediante la constancia y la pluma, en uno de los columnistas más leídos.
Su trayectoria comenzó en el mundo de la poesía satírica, pero pronto Ussía saltó al periodismo: publicó en cabeceras de peso como ABC, Diario 16, La Razón, la revista El Cocodrilo —que llegó a dirigir— y, en sus últimos años, en El Debate, siendo esta la última ventana desde la que compartió sus reflexiones hasta hace pocos días.
A lo largo de más de cinco décadas, Ussía cultivó un estilo inconfundible: irónico, satírico, a veces hiriente, otras veces brillante, pero siempre dispuesto a incomodar. Sus columnas abordaban la actualidad política, social y cultural bajo una óptica conservadora, con acentos literarios y un mordaz sentido del humor. Esa mezcla le granjeó tanto admiradores como detractores; no buscaba complacencias: buscaba reacción.
Su obra no se limitó a columnas de prensa. Ussía fue también autor de decenas de libros, entre ensayos, sátiras y narrativa, con títulos como Tratado de las buenas maneras o la serie de novelas del imaginario aristócrata Marqués de Sotoancho, donde desplegó su ingenio satírico con una España entre ficticia, nostálgica y divertida.
Asimismo, en radio y televisión, colaborando en programas de referencia y dando voz a personajes cómicos e irreverentes, huyendo del periodismo templado y abrazando una línea directa y personal, que le convirtió en un símbolo de la libertad de expresión controvertida.
Este mismo año había sido galardonado con el Premio de Cultura 2025 de la Comunidad de Madrid, reconocimiento a su trayectoria literaria y periodística, destacando su defensa de la libertad y su estilo distintivo.
Su muerte marca el fin de una era. Alfonso Ussía deja una carrera extensa, viva hasta el final —su última columna salió semanas atrás— y un legado difícil de definir con un solo adjetivo: satírico, polémico, irreverente, impertinente, irrepetible… y siempre reconocible.
El periodismo español pierde una voz disonante, de esas que, en ocasiones, molestan, pero nunca dejan indiferentes. Descanse, pues, quien con su ironía aguda retrató una España compleja, convulsa y siempre digna de escrutinio.







