El Partido Popular ha elegido a Pedro Suárez para disputar la Alcaldía de La Laguna. En mi opinión y visto lo visto es el mejor candidato que podía encontrar. Conoce el municipio, ya fue candidato y concejal – creo recorder- además tiene trayectoria política y sabe lo que significa gestionar una institución pública y privada en un Partido o en otro, pues fue en un tiempo de Coalicion Canaria. Actualmente preside la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife. Pero a Pedro no habrá que explicarle dónde está el Ayuntamiento ni qué se hace dentro ni por dentro. Tampoco dónde están los barrios laguneros y su gente. Eso, en los tiempos que corren, empieza a ser una ventaja competitiva. Porque hay algunos y algunas que aparecen en las listas, que te quedas bobo.
Ahora bien, encontrar al mejor candidato era la parte fácil. La difícil consiste en arrebatarle el mando a Luis Yeray. Y quien crea que usando al Sanchismo lo va a conseguir, lo tienen claro. Mi impresión es que una parte de quienes le votan, le votan a él, a Luis Yeray y no al Partido Socialista. Él lo entendió hace tiempo y ha sabido cultivar su propia figura, separándola de la del presidente del Gobierno cuando le ha convenido. Hasta quitó de su avatar de WhatsApp aquella fotografía del abrazo con Sánchez. Una imagen puede desaparecer de un teléfono en dos segundos y el lo hizo a tiempo, pero desprenderse de sus consecuencias políticas exige bastante más habilidad. Luis Yeray la tiene. Es un tipo listo, que diría Clemente.
Pedro Suárez tendrá, por tanto, que enfrentarse a un alcalde que no piensa regalarle los votos de nadie. Podrá recorrer La Laguna señalando lo que funciona mal, y habrá materia para hacerlo, pero necesitará que los vecinos lo vean como una alternativa para gobernar y eso esta complicado. Ahí cuenta su experiencia, que la tiene y también cuenta que conozca cada barrio y cada zona más allá de las visitas de campana. Que se rodee de gente capaz y que explique qué decisiones tomaría desde el primer día, eso es otra cosa, sobre todo lo de capaz. Lo que es cierto que cuenta con trayectoria para presentarse a las elecciones, aunque el sabe que para ganarlas hace falta algo más.
Yo creo que Pedro puede conseguir para el PP unos resultados mejores que los de cualquier otro candidato que hubieran podido escoger. También creo que se quedará lejos de una mayoría. Lo digo ahora, antes de que aparezcan las encuestas de última hora y todos aseguren haber previsto exactamente lo que ocurra. Luis Yeray parte con una ventaja personal que sería una tontería negar, por mucho que a los populares les incomode reconocerla. Si Pedro quiere disputarle la Alcaldía, tendrá que quitarle votos a él y no al Partido, recuerden en La Laguna la gente votará a la persona y no al Partido y mucho menos al Sanchismo.
Hay, además, una pregunta que le haré – cuando lo vea- a Pedro Suárez y que debería contestar durante la campaña, y no la noche electoral, y no es otra que si no alcanza la alcaldía, ¿se quedará a dirigir la oposición? Espero que sí. Sería muy cómodo pedir el voto para cambiar La Laguna y, una vez contadas las papeletas, hacerse una “Olona”, esto es desaparecer y dejar al número dos al frente del grupo municipal. Quien aspira a gobernar debe estar dispuesto también a sentarse enfrente del gobierno, estudiar expedientes, fiscalizar decisiones y sostener el compromiso durante cuatro años. Pedro es una buena elección del PP. Precisamente por eso le pediría que vaya hasta el final. Los laguneros tienen derecho a saber que, cuando depositen su voto, estarán eligiendo a alguien que seguirá allí después del recuento. Ganar es magnífico. Quedarse cuando no se gana dice mucho más de un candidato.
Y antes de irme, que nadie se olvide de Ceuta. Esos sí que están siendo desahuciados. Y es que Mari Carmen me tiene hasta la coronilla. A la izquierda, en cambio, este desahucio le ha venido de maravilla para hacer una demagogia brutal. Belarra y Montero ya llaman a ocupar las plazas y a expropiar viviendas a los fondos buitre. Mañana, martes, el Consejo de Ministros de Sánchez anunciará la solucion que pasa por la expropriation, aun queda lo peor. Y para eso no estamos preparados.






