domingo, 13 septiembre,2026

Irak destituye a dos altos mandos y cierra pasos con Irán tras el ataque a un oleoducto saudí

Bagdad releva al comandante de operaciones y al jefe de Policía de Maysan al confirmar que los drones contra la infraestructura de Riad partieron de esa provincia fronteriza

El Gobierno de Irak ordenó este sábado la destitución del comandante del Mando de Operaciones y del jefe de Policía de la provincia de Maysan, en el sureste del país, tras confirmar que los ataques con drones contra un oleoducto de Arabia Saudí se originaron en esa zona, y decretó el cierre de varios pasos fronterizos con Irán. La decisión la adoptó el primer ministro y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Ali al Zaidi, que abrió además una comisión de investigación.

«Los ataques dirigidos contra nuestros hermanos en el reino de Arabia Saudí se habían originado desde un punto situado» en esa gobernación fronteriza con Irán, señaló el portavoz del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas iraquíes, Sabah al Numan, al confirmar el relevo del comandante de operaciones. Poco después trascendió también la destitución del jefe de Policía de Maysan y el traslado de los directores de los organismos de seguridad de la provincia al Mando General, donde permanecerán bajo investigación.

La Célula de Medios de Seguridad de Irak informó de una reorganización administrativa y de seguridad en varios pasos fronterizos que ha obligado a cerrarlos, sin precisar cuáles. Irán confirmó por su parte que los cruces de Shalamcheh y Chazabeh, en el suroeste del país persa, permanecen cerrados hasta nuevo aviso, según declaró el vicegobernador de la provincia de Juzestán para Asuntos de Seguridad, Valiolah Hayati, a la agencia IRNA.

Riad anunció la noche del viernes el cierre «preventivo» de su oleoducto Este-Oeste, situado en las regiones de Riad y Medina y con capacidad para transportar unos siete millones de barriles de crudo al día, tras sufrir varios ataques con drones procedentes de territorio iraquí. El Ministerio de Exteriores saudí condenó la agresión contra su infraestructura energética.

Las fuerzas de seguridad iraquíes asumieron el control de los pasos fronterizos para investigar las brechas de seguridad y frenar la actividad de las milicias proiraníes que operan en la zona. Arabia Saudí, según su cancillería, optó por pausar cualquier represalia militar directa y atendió la petición de Al Zaidi de dar margen al Ejecutivo iraquí, a cambio de exigir la neutralización efectiva de esos grupos armados.

El episodio aumenta la presión sobre las milicias aliadas de Teherán en Irak, en el marco del plazo que Bagdad les ha fijado para su desarme definitivo antes del 30 de septiembre. Los ataques contra territorio saudí desde suelo iraquí amenazan con arrastrar a Irak a la confrontación regional abierta entre Estados Unidos e Irán, y con desestabilizar aún más una zona por la que circula buena parte del crudo mundial. La ofensiva coincidió, además, con un avance de los rebeldes hutíes en el estrecho de Bab el-Mandeb, otro punto clave del tráfico energético internacional.

- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

LECTOR AL HABLA