La investigación sobre el descarrilamiento de un tren regional ocurrido la noche del viernes en el noroeste de Francia, que dejó 44 heridos, se centra en un posible acto deliberado tras el hallazgo de un tramo de riel sobre la vía, según informó una fuente policial. Los agentes consideran el sabotaje como principal hipótesis después de localizar ese fragmento metálico, que la Policía Nacional francesa vincula «probablemente» al siniestro.
El accidente se produjo hacia las 19:45 del viernes en el municipio de Cléon, en el departamento de Sena Marítimo, cuando el tren regional TER que cubría el trayecto entre Ruán y Caen descarriló con 186 pasajeros a bordo. La locomotora del convoy, que circulaba a una velocidad cercana a los 120 kilómetros por hora, se dio la vuelta por completo tras impactar contra el tramo de riel situado en la vía.
De los 44 heridos, una joven de 18 años resultó en estado muy grave y fue evacuada en helicóptero al Hospital Universitario de Ruán con prioridad absoluta, según la Fiscalía. Las otras 43 personas recibieron atención bajo un nivel de urgencia relativa. Los primeros agentes que llegaron al lugar sometieron al maquinista a pruebas de detección de sustancias prohibidas, cuyos resultados fueron todos negativos.
El presidente de la región de Normandía, Hervé Morin, apuntó directamente a una acción intencionada. «La hipótesis más probable hoy es que se trate de un acto que no es simplemente deliberado, sino que puede calificarse de criminal. La locomotora se dio la vuelta», declaró. Morin detalló que la pieza hallada pesa entre 250 y 300 kilos, un objeto de enorme volumen que, subrayó, resulta imposible de mover sin una logística considerable.
SNCF Réseau, la empresa responsable de la infraestructura ferroviaria francesa, suspendió el tráfico en la línea y cortó el suministro eléctrico de las vías para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia. Las autoridades activaron un protocolo para incidentes con múltiples víctimas que movilizó a 130 bomberos, cinco equipos médicos y 80 vehículos. La Policía Judicial de Ruán abrió una investigación para establecer las causas del accidente, mientras la Fiscalía mantiene la cautela y evita por ahora fijar una conclusión definitiva.
Francia arrastra varios precedentes graves en su red ferroviaria. En julio de 2013, un descarrilamiento en Brétigny-sur-Orge, al sur de París, causó siete muertos, y en noviembre de 2015 un tren de alta velocidad TGV en pruebas se salió de la vía en Eckwersheim, cerca de Estrasburgo, con un balance de once fallecidos. El hallazgo de una pieza colocada de forma presuntamente intencionada en la vía sitúa ahora la seguridad de las infraestructuras en el centro de una pesquisa que deberá determinar si alguien buscó deliberadamente provocar la tragedia.






