Carlos Alcaraz superó este lunes al ruso Roman Safiullin por 6-4, 6-4, 6-4 en la primera ronda del US Open, en un debut que marcó su regreso a la competición tras casi cinco meses de inactividad. El segundo cabeza de serie firmó una victoria sin fisuras en dos horas y 22 minutos sobre la pista central Arthur Ashe, y comienza así la defensa del título que conquistó el año pasado. Su próximo rival será el portugués Jaime Faria, en la segunda ronda.
Habían pasado 130 días desde la última vez que el murciano pisó una pista, tras la lesión de muñeca en la mano derecha que sufrió el pasado 15 de abril y que le obligó a un largo proceso de recuperación en Murcia, sin disputar ningún torneo de preparación. Pese a ello, y aún con una manga protectora en el antebrazo, Alcaraz no mostró signos de resentirse del problema físico y fue de menos a más hasta imponer su tenis más reconocible, con derechas potentes, dejadas y buenas sensaciones en el saque.
La grada estadounidense se volcó con el español durante todo el encuentro. Cada vez que el juez de silla o los speakers pronunciaban su nombre, la Arthur Ashe rompía en aplausos, en una bienvenida que reflejaba la añoranza de uno de los grandes reclamos del circuito. El murciano llegó a levantar el puño al cierre del partido, consciente de la importancia de recuperar el ritmo de competición en el mejor escenario posible, el del último Grand Slam del año.
El primer set fue el más disputado. Alcaraz llegó a disponer de dos bolas de set que Safiullin, número 99 del mundo, logró salvar, aunque el español cerró la manga poco después aprovechando los errores del ruso. A partir de ahí tomó el control del choque, superó algún desajuste puntual con el segundo saque y no volvió a conceder opciones claras a un rival cuya superficie predilecta es precisamente la pista dura.
Alcaraz afronta este torneo con la vitola de defensor del título, que ganó en 2025 al derrotar a Jannik Sinner en la final para reconquistar el número uno. El de Nueva York es el tercer grande de su temporada tras conquistar el Abierto de Australia en enero, y llega después de un año marcado por la lesión que le impidió disputar Roland Garros y Wimbledon. Su regreso devuelve a uno de los favoritos a un cuadro en el que buscará encadenar victorias y recuperar el nivel que le ha convertido en uno de los dominadores del circuito.






