lunes, 31 agosto,2026

CUANDO ESPAÑA DEJO PASAR PACIFICAMENTE A SUS INVASORES

Cuatro militares españoles apedreados en Ceuta. El ministro de Justicia marroquí, Ouahbi, avisando que Ceuta y Melilla se reivindican para su reino. Los titulares de agosto han llevado el nombre de Ceuta y la invasión. Y “oneges” poniéndose las botas.

Visto lo visto me viene a la cabeza lo aquella España de  Godoy, ese Príncipe de la Paz, que  firmó con Napoleón el Tratado de Fontainebleau para que las tropas francesas atravesasen España camino de Portugal. Solo cruzar, -te lo juro por Espinete-, le dijo Napoleon.  Palabra de amigo querido Godoy. Diez meses después, aquellas tropas de paso estaban acuarteladas en Madrid, Barcelona, Pamplona y San Sebastián. En abril de 1808, en Bayona, Carlos IV y Fernando VII entregaron la corona a Napoleón en una escena bochornosa y con trufada de cobardía de los regentes.  Así que vista la inoperatividad de los gobernantes de la época, fue el pueblo el que salvo al pueblo, así que el 2 de mayo se levantó Madrid y lo pintó Goya, porque nadie más iba a levantarse y menos los políticos de la época, y menos aún el Rey.  Quien quiera puede leer la Gaceta de aquellos meses – está en internet- encontrará ministros perfectamente correctos escribiendo prosa  elegante mientras el país se despedazaba y se entregaba a la Francia amiga.

Hoy, ¿Qué ha cambiado? 70.000 personas – eso dicen, yo no sé cómo la cuentan- cruzando en apenas dos días las fronteras españolas y también europeas, invadiendo territorio y aquí seguimos pensando en Heidi.  Una patrulla del Ejército emboscada por  invasores que apedrean el vehículo, obligan a los militares a huir a pie y los persiguen mientras los golpean – de chiste- es decir, los pájaros disparando a las escopetas.

Aquí hemos tenido un agosto invadido  con  el presidente  Sánchez en La Mareta, atando a sus ministros en corto, a  la Robles  no le da permiso para que las Fuerzas Armadas  garanticen la soberanía e independencia de España, defiendan su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Volvamos a la invasión napoleónica, y es que los afrancesados de entonces -ilustrados se autodenominaban y progresistas- sostenían que aceptar a José I – hermano del emperador Napoleón- era modernizar España, ahorrarse la guerra y sumarse a los países europeos del norte de los pirineos. Los afrancesados de hoy son también ministros y hablan también en las Cortes, sólo que ya no se llaman Cabarrús ni Urquijo. Se llaman Torres, García, Bolaños y Marlaska.

Torres,  ahora mando único, compareció el 27 de agosto en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional. No condenó el ataque a los cuatro militares apedreados, de traca. Pidió en cambio al PP y a Vox que condenaran la violencia contra los invasores. A Marruecos no le dedicó ni una línea. A cambio, sacó el comodín del racismo y lo agitó contra la oposición como hacen siempre. Si hay que dar porras le damos a los nuestros, y es que dejo clarito este Torres que “no les podemos engañar diciéndoles que pueden ser devueltos mañana”. Así que quédense ustedes invasores tranquilos y los ceutíes a callar, de lo contrario un gomazo os van a dar.

Mónica García,  esa es otra ministra,  que salió a explicar que “los migrantes no traen enfermedades”, en la misma intervención García enumeró casos de tuberculosis, sarna, varicela y sarampión atendidos en el Hospital de Ceuta. Es decir,  los ceutíes conviven con la sarna, pero quien lo diga es xenófobo. Feijóo pide confinamiento sanitario y García lo tacha de xenófobo. Vivas se resiste a ceder polideportivos y García lo hace responsable del hacinamiento.

Bolaños, otro, se descolgó  con la  perla: “no hay evidencias de que Marruecos haya liderado o impulsado la entrada masiva” y pidió que no le “faltemos al respeto” al vecino. Al ceutí que ve una patrulla militar huir a pie de una emboscada, ese respeto no se le pide. A él se le exige, además, que no diga en voz alta lo que ve y mucho menos que se le ocurra defenderse.

Y no me quiero ir sin hablar de Marlaska, ministro del Interior y responsable natural de la frontera, cierra el cuarteto diciendo que el 4 de agosto sostuvo que “no hubo ningún informe” del CNI. El 28, ante la Comisión de Interior, lo volvió a repetir: “ni el CNI ni nadie pudo prever la entrada masiva”.  Y el caso es que ya Margarita Robles, había declarado en sede parlamentaria que el CNI sí monitorizó, analizó y trasladó su información a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y a la Delegación del Gobierno. O miente uno o miente la otra. En cualquier país serio, esto abre una comisión de investigación; aquí es Patxi López el que sale diciendo que “ambas versiones son compatibles”. Y entérense queridos dos afirmaciones contradictorias no pueden ser ambas ciertas.

El patrón es simple; se protege y ayuda al de fuera, se criminaliza al de dentro. Se criminaliza y ataca al ceutí que protesta. Se llama xenófobo al vecino que pide seguridad, y humanista al ministro y sus palmeros que blanquean al Sanchismo. Se contradice al militar e y, cuando el militar es apedreado, se pide condenar a quien lo denuncia. Uno recuerda la vieja pauta romana: gobernar es, antes que nada, saber a quién se defiende. Y a los ceutís no se les esta defendido ni tampoco a España.

El inventario por ahora es claro, un Ejército desplegado sin reglas  claras; una frontera cuyo control  depende de la voluntad del vecino;  Sánchez en un agosto perpetuo; un ministro extranjero que reivindica Ceuta y Melilla; y un relato oficial que trata como “incidente” lo que en cualquier país serio sería casus belli diplomático.

Bayona y el 2 de mayo son avisos, no adornos literarios. Y quien no quiera oír el aviso, que se prepare -como se prepararon Godoy y Fernando VII- para firmar en una mesa lo que no supo defender en la valla. Y ahora todos con Ceuta el 2 se septiembre.

Juan Inurria
Juan Inurria
Abogado. CEO en Grupo Inurria. Funcionario de carrera de la Administración de Justicia en excedencia. Ha desarrollado actividad política y sindical. Asesor y colaborador en diversos medios de comunicación. Asesor de la Federación Mundial de Periodistas de Turismo. Participa en la formación de futuros abogados. Escritor.
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img

LECTOR AL HABLA