sábado, 29 agosto,2026

La Casa Blanca confirma que no negocia con Irán y apuesta por «destruir su economía»

La portavoz Karoline Leavitt asegura que Trump no reabrirá el diálogo hasta que Teherán se siente a la mesa "de forma seria", mientras Washington mantiene el bloqueo naval del estrecho de Ormuz

Estados Unidos no mantiene por el momento negociaciones activas con Irán para poner fin a la guerra, según confirmó este jueves la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, casi seis meses después del inicio de un conflicto que la mayoría de los estadounidenses rechaza. «No se están produciendo negociaciones en este momento, y esta situación persistirá hasta que el presidente considere que la otra parte está dispuesta a sentarse a la mesa de manera significativa. Aún no lo hemos visto», declaró la portavoz.

Leavitt enmarcó la estrategia estadounidense en una secuencia de operaciones con nombre propio. La portavoz sostuvo que el objetivo prioritario de Donald Trump ha sido y será siempre impedir que Irán obtenga un arma nuclear, y presentó las dos fases de la ofensiva con una crudeza notable. «Hemos llevado a cabo la Operación Epic Fury para destruir su ejército. Ahora tenemos la Operación Economic Outcast para destruir su economía», afirmó, en referencia a la campaña de máxima presión financiera que Washington anunció el pasado lunes para sancionar a cualquier país o entidad que comercie con Teherán.

Leavitt subrayó que el bloqueo naval sigue vigente y ha demostrado ser «sumamente eficaz», y llegó a afirmar que Estados Unidos controla en esencia el estrecho de Ormuz, que permanece abierto, dijo, gracias al presidente Trump y a las fuerzas armadas estadounidenses. Se trata de una versión que Teherán rechaza de plano, ya que insiste en mantener su autoridad sobre la estratégica vía comercial por la que circula buena parte del petróleo mundial. Preguntado un día antes sobre si las medidas económicas resultan más eficaces que un ataque militar, el propio Trump había respondido que «ambas son efectivas».

Trump aseguró la víspera a la cadena catarí Al Jazeera que «no tiene prisa» en retomar unas conversaciones de paz estancadas, y remató con una frase reveladora: «No tengo plazo alguno. Estamos ganando con mucha ventaja». Pese al tono, la portavoz matizó que la Administración no ha abandonado la vía diplomática de forma permanente, sino que mantiene «todas las opciones sobre la mesa» a la espera de que sea Irán quien dé los pasos necesarios para reabrir el diálogo.

Leavitt, la secretaria de prensa más joven de la historia de la Casa Blanca, abandona esta misma semana el cargo para pasar a ejercer como asesora externa de Trump, por lo que sus palabras figuran entre las últimas que pronuncia desde el atril oficial. El bloqueo del diálogo se produce pese al memorando de entendimiento que ambos países firmaron en junio, mediado por Pakistán y Catar, cuya aplicación quedó paralizada por las diferencias sobre Ormuz. Estados Unidos reanudó sus ataques militares contra Irán el mes pasado, y Teherán respondió golpeando activos estadounidenses en países árabes aliados de Washington. La postura de la Casa Blanca confirma, en definitiva, que el conflicto entra en una nueva fase en la que la asfixia económica sustituye por ahora a la negociación, con el consiguiente riesgo para la estabilidad de la región y para unos precios de la energía que se dejan sentir también en Europa.

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LECTOR AL HABLA