El Barcelona ya tiene a Rodri. El club azulgrana hizo oficial el fichaje del centrocampista internacional, procedente del Manchester City, en una de las operaciones más destacadas del mercado de verano. El montante total del traspaso asciende a 76,5 millones de euros, de los que 60 son fijos y otros 16,5 corresponden a variables, repartidas en dos bloques de bonus, unos más asequibles y otros más difíciles de alcanzar. El jugador, de 30 años, firma un contrato hasta 2030, cuatro temporadas en las que se une a un centro del campo repleto de talento, con Pedri, Fermín, Dani Olmo y Gavi.
La operación no fue sencilla y se resolvió tras una dura negociación. El Barcelona arrancó con una oferta de 45 millones que el City rechazó de inmediato, ya que el club inglés no estaba dispuesto a desprenderse de uno de sus mejores jugadores por menos de 80 millones, pese a que a Rodri le quedaba apenas un año de contrato. La entidad azulgrana tuvo que elevar su propuesta hasta en cinco ocasiones a lo largo de diez días de conversaciones, mientras los ingleses rebajaban progresivamente sus pretensiones, hasta cerrar el acuerdo en esa cifra intermedia. En lo personal, el centrocampista mejora de forma notable sus emolumentos: pasará a cobrar unos 15 millones de euros netos por temporada, frente a los 11 que percibía en Mánchester.
El fichaje adquiere una dimensión especial por la categoría del jugador. Rodri llega al Camp Nou como Balón de Oro y flamante MVP del Mundial de 2026, tras haber sido una pieza clave en la conquista del segundo título mundial de España. Formado en el Atlético de Madrid, del que salió rumbo al City en 2019, el mediocentro se ha consolidado en los últimos años como uno de los mejores del mundo en su posición, un futbolista que aporta jerarquía, liderazgo y equilibrio, y que superó una grave lesión de rodilla que llegó a marcar su trayectoria reciente. A su llegada a Barcelona, adonde viajó el lunes en un avión privado desde Mánchester, se declaró ilusionado y aseguró que jugar en el club catalán era «un sueño», con la Champions League como gran objetivo.
La incorporación, además, activa un efecto dominó en la plantilla. Con seis centrocampistas ya en el plantel y a solo dos semanas del cierre del mercado, la llegada de Rodri obligará a dar salida a algunos de los jugadores que no entran en los planes principales de Hansi Flick, lo que podría desencadenar nuevos movimientos tanto en el Barcelona como en el propio City, que buscará reinvertir el dinero recibido. Como gesto simbólico, el nuevo fichaje lucirá el dorsal 16, que Fermín López aceptó cederle. El club prevé presentarlo ante su afición en los próximos días, con la vista puesta en el tradicional Trofeo Joan Gamper, aunque su presencia sobre el césped dependerá del poco tiempo que habrá tenido para ejercitarse con sus nuevos compañeros. El fichaje, en definitiva, refuerza la apuesta ganadora del Barcelona y envía un mensaje de ambición al resto de Europa de cara a la nueva temporada.






