El grupo islamista palestino Hamás confirmó este viernes que acepta un acuerdo para su desarme en la Franja de Gaza, si bien vinculó el inicio del proceso a la retirada completa de las fuerzas israelíes del enclave, la apertura de los pasos fronterizos y el cese de las operaciones militares. La confirmación llega un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que la Junta de Paz había alcanzado un pacto para el desarme total de Hamás y del resto de facciones armadas.
El negociador del movimiento, Ghazi Hamad, subrayó en declaraciones a medios árabes que el acuerdo contempla la obligación israelí de retirarse de Gaza, abrir los cruces y detener los ataques. Fue tajante al condicionar el compromiso: si Israel no cumple, Hamás tampoco lo hará. Hamad precisó, además, que la entrega de armamento estará ligada al repliegue israelí y al inicio de la reconstrucción, y que Israel no tendrá papel alguno en el proceso, que quedará en manos de un comité nacional palestino bajo supervisión del Comité Nacional para la Administración de Gaza.
El anuncio se enmarca en la segunda fase del alto el fuego pactado en octubre de 2025 tras dos años de guerra. La primera fase, concluida en enero, supuso la liberación de los últimos rehenes israelíes secuestrados durante el ataque del 7 de octubre de 2023, a cambio de la excarcelación de presos palestinos. El desarme de Hamás, que controla la Franja desde 2007, figuraba como uno de los principales escollos para poner fin al conflicto.
Trump, que definió el acuerdo como histórico en su red Truth Social, aseguró que el proceso se desarrollará por fases: una vez completada la entrega de armas, las tropas israelíes iniciarían una retirada gradual y una Fuerza Internacional de Estabilización actuaría junto a una nueva policía palestina. El republicano agradeció la mediación de Egipto, Catar y Turquía.
Desde el lado israelí, sin embargo, primaba el escepticismo. Fuentes políticas citadas por la agencia France Presse advirtieron de que no habrá retirada alguna sin un desarme previo y verificable, y los analistas dudan de que Israel, que controla más del 60 % del territorio, esté dispuesto a replegarse con rapidez. Mediadores de Egipto, Catar, Turquía y Estados Unidos tenían previsto reunirse en El Cairo para ultimar los detalles del acuerdo.






