jueves, 30 julio,2026

Arabia Saudí rompe su política de contención y bombardea junto a Estados Unidos a las milicias proiraníes en Irak

Estados Unidos y Arabia Saudí ejecutaron este miércoles ataques aéreos conjuntos contra posiciones de milicias proiraníes en el este de Irak, en una operación que ha dejado al menos una veintena de muertos y que supone la primera vez que Riad se suma de forma directa a la guerra entre Irán y Washington. La ofensiva marca un giro histórico en la política de contención que el reino saudí había mantenido hasta ahora en la región y amenaza con una peligrosa escalada del conflicto en Oriente Medio.

Los bombardeos tuvieron como blanco instalaciones logísticas y depósitos de armamento del poderoso grupo Fuerzas de Movilización Popular, una amalgama de milicias iraquíes alineadas con Teherán. Aviones de combate estadounidenses y saudíes atacaron múltiples emplazamientos a lo largo del este del país, entre ellos posiciones en Bartella, en la provincia de Nínive. Según el Comando Central de Estados Unidos, la operación responde al lanzamiento de más de 30 drones dirigidos por la Guardia Revolucionaria Islámica iraní contra fuerzas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes en las últimas 72 horas.

El detonante inmediato fueron los ataques con drones contra instalaciones petroleras saudíes. El portavoz del Ministerio de Defensa de Arabia Saudí, el general Turki al Maliki, confirmó que las defensas aéreas del reino habían interceptado en los días previos varios drones dirigidos contra sus instalaciones en las regiones oriental y sur del país. El CENTCOM cifró en más de 600 los intentos de ataque contra ciudadanos e instalaciones estadounidenses por parte de milicias alineadas con Irán en Irak entre febrero y abril de este año, y advirtió de que la Guardia Revolucionaria y sus grupos proxy deben cesar sus ataques «para evitar una mayor respuesta militar».

El pasado viernes, el presidente Donald Trump había suspendido los ataques contra Irán de cara a unas negociaciones multilaterales, pero la tregua saltó por los aires este martes, cuando Irán lanzó lo que el mando estadounidense describió como un «ataque sorpresa» con misiles balísticos contra sus bases en Oriente Medio, todos ellos interceptados según Washington, y un bombardeo contra una base estadounidense en Jordania. Trump prometió entonces «darle una paliza» a Teherán.

La Resistencia Islámica en Irak, la coalición de grupos armados proiraníes que ha atacado instalaciones estadounidenses en cientos de ocasiones durante la guerra, advirtió este miércoles de que su respuesta a los bombardeos «es inevitable» y podría dirigirse contra instalaciones en territorio saudí. La entrada de Arabia Saudí en el conflicto añade así un nuevo y peligroso frente a una guerra que sigue expandiéndose por toda la región.

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LECTOR AL HABLA