Un petrolero explotó en el estrecho de Ormuz tras impactar contra una mina naval, según informaron fuentes de la Defensa iraní al portal Defence Press y a la agencia semioficial Mehr. La agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, atribuyó el incidente a que el buque se había desviado del corredor de navegación establecido unilateralmente por Teherán, y lo calificó de «petrolero infractor».
Las autoridades iraníes no han confirmado de forma oficial el alcance de los daños, la identidad del buque ni si hay víctimas. Según la propia Tasnim, Irán había advertido en reiteradas ocasiones de que cualquier embarcación que abandonara la ruta fijada por Teherán asumiría las consecuencias de esa decisión. La Guardia Revolucionaria disparó además advertencias contra otros seis buques en las últimas 24 horas por navegar fuera del itinerario permitido.
La tensión se disparó después de que Omán habilitara a principios de julio, con respaldo estadounidense, una segunda ruta de tránsito alternativa a la marcada por Teherán, lo que llevó a Washington a intensificar sus bombardeos sobre territorio iraní. Irán respondió declarando de nuevo cerrado el estrecho el pasado 12 de julio, y Estados Unidos restableció dos días después el bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes en la zona.
El tráfico marítimo por Ormuz se mantiene en mínimos históricos. Según datos de MarineTraffic, el viernes se registraron solo seis cruces confirmados, un 60% menos que el día anterior, cinco de ellos utilizando el corredor impuesto por Irán. La firma de análisis Kpler, por su parte, contabilizó una media de apenas tres tránsitos diarios entre el 22 y el 24 de julio. La Organización Marítima Internacional ha condenado los ataques contra buques comerciales en la zona y ha pedido evitar tránsitos que expongan innecesariamente a las tripulaciones mientras no existan condiciones de seguridad garantizadas.






