Argentina venció este miércoles a Inglaterra por 2-1 en el estadio de Atlanta en la segunda semifinal del Mundial 2026 y se medirá el próximo domingo 19 de julio a España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey en una final que enfrenta al campeón del mundo con el campeón de Europa.
La selección inglesa se adelantó en el marcador con un gol de Anthony Gordon, y durante largos minutos pareció que los dirigidos por Thomas Tuchel lograrían frenar al actual campeón. Argentina, sin embargo, no se rindió. Enzo Fernández empató con un remate de media distancia y Lautaro Martínez, recién entrado desde el banquillo, cabeceó el 2-1 definitivo tras un pase milimétrico de Messi en los minutos finales. Buenos Aires estalló con la clasificación.
No fue el mejor Argentina del torneo ni mucho menos. La albiceleste llegó a Atlanta acumulando una racha de sufrimiento: tardó más de noventa minutos en doblegar a Cabo Verde en dieciseisavos, necesitó la prórroga para superar a Egipto y volvió a sufrir ante Suiza antes de llegar a esta semifinal. Pero ganó, que es lo único que importa en las eliminatorias directas de un Mundial. Messi, que logró una asistencia decisiva en el gol de Lautaro, suma ya 22 goles en sus seis Mundiales y jugará el domingo su última final de la historia.
El partido estuvo marcado por la tensión que rodea siempre a este choque, que las autoridades estadounidenses habían calificado de alto riesgo. La albiceleste vistió de azul oscuro, el color de la camiseta que llevó Maradona cuando le marcó a Inglaterra el 22 de junio de 1986. Cuarenta años después de aquel partido mítico en México, Argentina derrotó de nuevo a los ingleses en un Mundial, esta vez en suelo americano, y ahora buscará ante España el bicampeonato y su cuarta estrella.






