La crisis de la vivienda en Tenerife ha dejado de ser una amenaza para convertirse en una emergencia estructural. El VI Informe sobre Exclusión Residencial Extrema en Tenerife 2025, elaborado por Cáritas Diocesana, revela que 2.853 personas se encuentran actualmente en situación de exclusión residencial extrema en la isla, la cifra más alta registrada desde que comenzó el estudio en 2020.
El documento advierte de un crecimiento sostenido del fenómeno durante los últimos cinco años. En 2020 se contabilizaron 1.784 personas en esta situación; en 2024 la cifra ascendió a 2.838 y en 2025 vuelve a aumentar. El informe concluye que el sinhogarismo y la exclusión residencial ya no son episodios aislados, sino una consecuencia directa de la desigualdad habitacional y del deterioro del acceso a la vivienda en Canarias.
Según el estudio, la presión turística sobre el mercado inmobiliario, el auge de la vivienda vacacional, la escasez de vivienda pública y la precariedad laboral han consolidado un escenario donde miles de personas quedan fuera del sistema residencial.
Una crisis que afecta mucho más allá de quienes viven en la calle
El informe insiste en que la exclusión residencial no se limita a las personas que duermen a la intemperie. La tipología europea ETHOS, utilizada en el estudio, incluye también a quienes sobreviven en albergues, viviendas inseguras, habitaciones realquiladas, casas ocupadas, caravanas, infraviviendas o situaciones de hacinamiento extremo.
La investigación señala que en Canarias más de medio millón de personas viven en condiciones residenciales inadecuadas o inseguras. Además, el 39,3% de los hogares en riesgo de pobreza reside de alquiler, un modelo especialmente vulnerable ante la subida de precios.
Los datos reflejan también el impacto económico de la vivienda sobre las familias. El precio de la vivienda en Canarias aumentó un 37,8% entre 2018 y 2024, por encima de la media estatal. Al mismo tiempo, el salario medio en el archipiélago continúa un 14% por debajo de la media nacional.
Salud mental, desesperanza y cronificación
Uno de los aspectos más preocupantes del informe es el deterioro de la salud física y psicológica de las personas afectadas. El 53,8% asegura que su salud ha empeorado desde que entró en situación de exclusión residencial, mientras que el 87,3% reconoce sentir desesperanza respecto al futuro.
Cáritas alerta de que el sinhogarismo genera una vulneración simultánea de derechos fundamentales como la salud, el empleo, la seguridad o la participación social. El informe subraya además que muchas personas quedan atrapadas en un círculo de exclusión que termina cronificándose.
Canarias, a la cola en vivienda social
El estudio denuncia también la insuficiencia del parque público de vivienda. España cuenta con apenas un 1,72% de vivienda social respecto al total de hogares, muy lejos de países europeos como Países Bajos, Austria o Francia.
En Canarias existen oficialmente unas 19.000 viviendas públicas gestionadas por el Instituto Canario de la Vivienda, una cifra considerada insuficiente para responder a la demanda creciente. Mientras tanto, el número de solicitantes de vivienda pública ha aumentado un 23,5% en apenas tres años.
El documento critica además que muchas políticas recientes no han logrado frenar la especulación inmobiliaria ni garantizar el derecho efectivo a una vivienda digna.
“No fallan las personas, falla el sistema”
El informe recoge también conclusiones del estudio FOESSA sobre exclusión social en Canarias, donde se afirma que “no fallan las personas, falla el sistema”.
La investigación sostiene que la vivienda se ha convertido en “el epicentro de la desigualdad” en el archipiélago y alerta de que uno de cada tres canarios presenta algún tipo de exclusión residencial.
Además, la exclusión golpea con especial dureza a la población extranjera, a la infancia y a los hogares encabezados por mujeres.
Llamamiento a un cambio de modelo
Cáritas y las entidades participantes reclaman un cambio profundo en las políticas públicas y piden pasar de un modelo basado en la emergencia a otro centrado en la prevención, el acceso estable a la vivienda y la coordinación institucional.
El informe valora positivamente la creación del “Marco Estratégico para la Inclusión Social y Comunitaria de las Personas en Situación de Sinhogarismo en Tenerife”, impulsado por el Cabildo a través del IASS, aunque insiste en que hacen falta más recursos y una implicación directa del Gobierno de Canarias.
“Detrás de cada dato hay personas con trayectorias marcadas por la dificultad, pero también por la capacidad de reconstruirse cuando encuentran apoyo”, señala el preámbulo del estudio.







