El instituto IES Cruz Santa de Los Realejos amaneció el jueves con una plancha del tejado arrancada por el viento. En San Juan de la Rambla, el mar destrozó parte de la balaustrada de la Avenida de Las Aguas y el Ayuntamiento cerró el acceso a toda la avenida. El 112 Canarias gestionó 96 incidencias en las primeras horas de la borrasca Therese, la mayoría en Tenerife: tendido eléctrico afectado, mobiliario urbano desplazado, desprendimientos en carreteras, y una farola caída sobre un vehículo en la TF-5 a la altura de Los Rodeos.
Eso es lo que dejó la primera noche. El temporal, dicen desde AEMET, sigue activo hasta el sábado 21 y las rachas pueden superar los 90 km/h en cumbres y medianías. En zonas de La Palma y Tenerife podrían acumularse más de 300 litros por metro cuadrado a lo largo del episodio. La palabra «podría» no es tranquilizadora cuando los barrancos ya están cargados.
El viernes 20, todo el archipiélago pasó a clase telemática. Las ocho islas, sin excepción. La Universidad de La Laguna cerró su actividad presencial. El Cabildo de Tenerife bloqueó los accesos al Parque Nacional del Teide y a Teno, y habilitó dos albergues de emergencia, uno de ellos en Adeje. Protección Civil nacional reforzó la alerta.
El IES Cruz Santa deberá esperar al lunes para que un técnico evalúe el alcance de los daños estructurales en el techo. Mientras tanto, el edificio queda fuera de uso hasta que haya valoración. No hubo heridos reportados.
Therese llegó de frente y sin sorpresas: AEMET la anunció días antes y las alertas se activaron con margen suficiente. Las administraciones respondieron con sus protocolos. Eso es lo que funcionó. Lo que queda pendiente de respuesta es cuántos de esos techos en mal estado ya eran un problema antes de que llegara el viento, y si el listado de daños en infraestructura pública crecerá cuando escampe.
El temporal seguirá activo este sábado. El domingo, según las previsiones, el viento empezará a aflojar. Pero las lluvias continuarán generalizadas en toda la semana.







